La encargada del cementerio «San José» de Perico despidió a un joven ahogado y, en medio del dolor, apuntó contra un canal que ya se cobró varias vidas. Su pedido al Gobernador y el dato que reveló sobre la cantidad de víctimas por año.
La responsable del cementerio «San José» de Perico, Juárez, habló con la prensa en una jornada marcada por el dolor y lanzó un reclamo que excede su función: pidió a las autoridades municipales y provinciales que intervengan el canal de riego donde vuelven a morir vecinos ahogados.
El pedido llegó en la previa del ingreso de los restos de un joven periqueño que falleció ahogado en ese curso de agua. La situación conmocionó a la comunidad y motivó que la encargada dejara de lado la agenda administrativa para exigir una solución concreta.
«El canal de la muerte»: un pedido directo al Gobernador
Visiblemente afectada, Juárez apuntó contra la inacción de los organismos públicos y describió la gravedad del problema con una cifra estremecedora.
«Es triste que nosotros los periqueños tengamos un 'canal de la muerte'. Se lleva cinco a seis personas por año... Le pido al Señor Gobernador y a las autoridades: solucionen esto. Dicen que no se puede cerrar, claro que sí se puede tapar y hacer una hermosa avenida por encima o un parque para pasear», enfatizó.
La funcionaria rechazó los argumentos técnicos que se esgrimen para no modificar el trazado del canal y sostuvo que existen alternativas de ingeniería viables. En ese sentido, planteó que se pueden colocar contenciones o cerrar el recorrido, y remarcó que la única condición que falta es la decisión política.
«No porque sea un borracho o un indigente deja de ser una persona; todos tienen derecho a la vida. Hoy fue un muchacho al que yo conocía bien y duele que una familia pierda así a sus seres queridos. Se pueden poner contenciones o cerrar el trazado, solo hace falta voluntad para hacerlo», concluyó.
Un cementerio al límite en una jornada de alta concurrencia
La entrevista también abordó la operación diaria del predio. Juárez anticipó que la capacidad del cementerio suele desbordarse en las últimas horas de la tarde, cuando se multiplican las visitas.
«A partir de las 18:00 ya colapsa todo porque son miles los visitantes; el agua, los baños, colapsa todo... Esperamos que todo salga bien en cuanto a seguridad. Nos acompañan los chicos de la municipalidad y la policía se lleva la peor parte porque tienen que controlar a personas en estado de ebriedad», explicó.
En materia sanitaria, la encargada informó que el municipio realizó fumigaciones intensivas en las instalaciones durante los días previos. Además, recomendó a los visitantes concurrir con repelente personal, ya que las medidas de prevención con agua y arena no dieron resultados suficientes en años anteriores.
Para esta jornada, el cementerio tenía programados tres servicios de inhumación, que se mantienen según lo previsto.