Se lució en casa, se colgó la plata y confesó lo que sintió al salir al tatami
¿Qué dijo Agustina De Lucía apenas bajó del tatami después de colgarse la plata en su ciudad? La judoca rosarina se quebró en lágrimas y reveló una confesión que no esperabas.
La rosarina Agustina De Lucía se colgó la medalla de plata en la categoría hasta 63 kilogramos femenino de judo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, y lo hizo nada menos que en el Invencible Rosario, con su gente alentando desde las tribunas.
La judoca fue contundente en sus primeros dos combates y celebró el pasaje a la final ante una multitud. En el duelo por el oro cayó ante la venezolana Anriquelis Barrios, pero el sabor de la presea conseguida en su ciudad fue distinto.
"Desde que me levanté me dije: 'Esto quiero disfrutarlo'. No sé cuándo va a volver a repetirse. Estoy un poco grande, tengo 27. Quería disfrutarlo y vivirlo a pleno", le confió a La Capital.
Más allá de la derrota en el combate decisivo, la judoca valoró haber subido al podio: "Esta es especial porque estamos en casa, porque está toda la gente y aparte porque pude mejorar el resultado que tuve en Asunción".
Apenas bajó del tatami, De Lucía rompió en lágrimas por la emoción de haber sumado una medalla en su ciudad, con el aliento incansable del público rosarino. "Se me vinieron un montón de pensamientos y quería darle lo mejor a ellos, que vinieron a ver este gran espectáculo", le dijo a este medio.
Desde las tribunas llegó el empuje del público, incluso del mismísimo Capi, la estrella de los Juegos Suramericanos, para dar batalla en un combate difícil y parejo que se definió apenas por detalles.
El apoyo de los suyos y la tensión previa
Agustina destacó la presencia de su familia y amigos desde las tribunas, así como la compañía de su entrenador, que además es su pareja. "Me ayuda muchísimo, muchísimo. Me apoya en todo momento cuando hay alguna cosita. Él está ahí para salvarme y realmente hicimos un esfuerzo gigante para poder tener este resultado hoy", aseguró.
La tensión previa a subir al tatami es difícil de llevar, y la rosarina lo contó sin filtro: "En el primer combate traté de estar lo más enfocada posible en la lucha, pero no te voy a mentir que cuando salí y empezaron a los gritos y todo eso, dije: 'Dios mío, me estoy por morir'. Lo juro, pero traté de focalizarme rápido y sacar lo mejor".
Sin mostrar síntomas de la presión del público, De Lucía fue contundente tanto en los cuartos de final como en las semifinales.
Los próximos desafíos
Ya con la medalla plateada en sus manos, la judoca no pierde de vista los nuevos horizontes. "Mi próximo objetivo a largo plazo van a ser los Juegos Panamericanos en Lima. Me gustaría poder reivindicar el resultado que tuve en Santiago, cambiarlo, y ahora lo más próximo que tenemos es el Nacional Clausura", confirmó.
Sobre la ilusión de llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, De Lucía enfatizó en que "obviamente" sueña con la clasificación, pero que primero tendrá que enfocarse en los Panamericanos. "Dios quiera que suceda, ojalá", concluyó sobre la posibilidad de competir en el máximo escenario olímpico dentro de dos años en Estados Unidos.