Se meten en el agujero de la O y no quieren salir: el rincón de la Feria del Libro que se llevó todas las miradas
Una nena se mete en el agujero de la letra O y no sale. Otra se recuesta sobre un almohadón gigante y pide que le lean otra vez. En el subsuelo del Fontanarrosa, la Feria del Libro armó un territorio para los más chicos que este año sumó una novedad pensada para los primeros meses de vida.
El subsuelo del Centro Cultural Roberto Fontanarrosa dejó de ser un lugar de paso para convertirse en un territorio de exploración. Entre libros de colores, almohadones gigantes y letras de madera que funcionan como escondites, la Feria Internacional del Libro de Rosario armó un ecosistema pensado para los más chicos, que este año sumó un espacio exclusivo para bebés y nuevas herramientas de accesibilidad.
La feria se puede visitar hasta el domingo 18 de octubre en San Martín 1080, con entrada gratuita y un código QR personal que se obtiene de forma online. Pero el corazón de la propuesta para las infancias late en ese subsuelo transformado, donde las repisas forman la palabra Rosario y los chicos se acomodan como quieren: sentados, acostados sobre almohadones o directamente metidos en los huecos de las letras.
Un espacio para los primeros meses de vida
La gran novedad de esta edición es el Espacio de Primera Infancia, destinado a bebés y niños de 0 a 3 años. Se creó en el marco de Mil65, un programa municipal presentado en junio que busca acompañar de manera integral las etapas iniciales de la vida.
El sector ocupa la zona delantera del Centro Cultural, donde antes funcionaba el bar. Tiene piso blando, mobiliario adaptado y condiciones pensadas para que los más pequeños se muevan con libertad. Allí los esperan libros seleccionados especialmente para esa edad y muñecos que sirven como disparadores para inventar personajes e historias.
“Los primeros 1000 días son muy importantes. Buscamos que haya un acercamiento al libro y un espacio de calidad para compartir con el adulto que acompaña”, explicó Florencia Lucchesi, funcionaria y gestora cultural de la Secretaría de Cultura municipal.
La apuesta por las infancias no es nueva. “Hace varios años que la feria está pensando mucho en las infancias; es un público que recibimos cada vez más. Es un plan muy familiar, por eso diseñamos espacios que cada vez son más amplios”, agregó Lucchesi.
Letras que son escondites y libros para todos
Junto al área para la primera infancia funciona otro espacio para los chicos más grandes. Ambos tienen intervenciones del artista rosarino Feli Punch, cuyos personajes aparecen en murales y estructuras de la biblioteca. Las letras de madera que forman “Rosario” se convirtieron en el rincón más buscado: los chicos se meten en los huecos, se recuestan sobre almohadones y arman escenas que sorprenden a los adultos.
“Los chicos y chicas fueron adoptando el espacio de una manera muy especial. Se meten en las letras, el agujero de la O siempre está con alguien ahí, lo mismo se meten en los huequitos pensados para ponerse a leer. Arman unas escenas muy hermosas y nosotros también disfrutamos mucho de verlos”, contó Lucchesi.
La accesibilidad también se amplió este año. Se incorporaron libros en braille y ejemplares con tipografía OpenDyslexic, diseñada para facilitar la lectura a personas con dislexia. La idea es que cada chico encuentre su propia puerta de entrada a las historias, sin una única forma de sentarse o leer.
Melé Bruniard y un rincón para imaginar
Otro de los puntos destacados es el espacio dedicado a la artista santafesina Melé Bruniard, seudónimo de Nélida Elena Bruniard, reconocida por su trabajo como grabadora de xilografías y dibujante. Debajo de un mural de gran tamaño, dos almohadones invitan a detenerse entre soles, lunas y figuras fantásticas.
“Me encanta que estén los chicos ahí porque el mural de Melé también invita a imaginarse un montón de cuentos y fantasías. Es un espacio muy hermoso para crear”, expresó Lucchesi.
La propuesta además se conecta con el circuito cultural de la ciudad: la mayoría de los libros que están en los rincones de lectura proviene de librerías rosarinas. Así, las familias pueden descubrir títulos durante la visita y, si quieren seguir la experiencia en casa, comprarlos en los stands comerciales de la feria.
“La idea es que todos los niños se puedan acercar a la lectura, al libro o a las historias de alguna manera”, resumió la funcionaria.
Programación, horarios y cómo visitar la feria
La Feria Internacional del Libro de Rosario se desarrolla en el Centro Cultural Roberto Fontanarrosa, en San Martín 1080, hasta el domingo 18 de octubre. El acceso es gratuito y requiere un código QR personal e intransferible, válido para todas las jornadas y espacios.
Los horarios son de lunes a miércoles, de 13 a 21; jueves y viernes, de 13 a 22; y sábados, de 10 a 24. El domingo 11 abrió de 13 a 22, mientras que el domingo 18 se podrá visitar de 13 a 21.
La programación para las infancias incluye presentaciones de libros, charlas y actividades distribuidas a lo largo de cada jornada. La agenda completa, con autores y editoriales de literatura infantil, se puede consultar en feriadellibrorosario.gob.ar. El ingreso a las presentaciones está sujeto a la capacidad de cada sala y se realiza por orden de llegada.