Se metió en la piel de una madre superiora de temer y contó el detalle que la marcó para siempre
Lorena Vega se puso en la piel de una madre superiora que castiga y aísla a una joven en un convento de clausura. Lo que hizo fuera del set para no quedarse en la superficie es lo que realmente la marcó.
Lorena Vega interpreta a Cecilia, la madre superiora que somete a castigos y aislamiento a Clara, la joven que ingresa a un convento de clausura en Nogoyá. La miniserie de Flow, dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, se inspira en una denuncia que se hizo pública en 2016 y se narra en tres tiempos a lo largo de seis episodios.
La trama sigue a una chica de 18 años que busca refugio en una orden religiosa. Allí conoce los años de violencia y el proceso posterior a su escape. Aunque parte de un caso real, la ficción construye un universo propio y no reconstruye literalmente los hechos.
El desafío de ponerse en la piel de una villana atípica
Para Vega, meterse en Cecilia no fue un trabajo más. Revisó testimonios, documentales y libros vinculados al caso antes y durante el rodaje. También buscó referencias en otras ficciones, como La extraña dama, para encontrar los tonos del género.
“No era un personaje más. Me parecía muy desafiante porque esta es una ficción singular. Tiene drama, suspenso y momentos de terror”, explicó a Teleshow.
La actriz remarcó que su personaje ejerce el poder en un ámbito cerrado, casi inaccesible desde afuera. “Cecilia es una villana no tradicional porque habita un mundo que resulta bastante desconocido. No es fácil acceder a un convento de clausura y esa condición se ve en la serie: es un universo muy aislado”, sostuvo.
Y agregó: “Dentro de este género, ser una monja y una madre superiora de temer era un condimento atípico. La autoridad de ella está atravesada por ese mundo cerrado”.
Un convento que parecía real
La ambientación es uno de los puntos altos de Cautiva. El convento donde transcurre casi toda la historia se recreó a partir de una antigua iglesia de otra confesión religiosa, que fue reconstruida y adaptada para la producción.
“Por momentos parecía que estábamos en un convento real, pero era una construcción hecha para la ficción”, contó Vega. La actriz también destacó el trabajo de las directoras y el compromiso del equipo durante el rodaje.
La relación con Carolina Kopelioff
El vínculo entre Cecilia y Clara es uno de los ejes de la serie. Antes de la prueba conjunta, Vega y Kopelioff se reunieron para preparar la escena y definir la dinámica entre sus personajes.
“Nos juntamos antes para ir las dos preparadas”, recordó Vega. Una vez elegidas, el trabajo siguió durante el rodaje por la complejidad de las escenas que compartían. “Las dos nos teníamos que ayudar mucho. Para ambas era importante hacerlo y encontrar el tono de esas escenas”, explicó.
El contacto con la sobreviviente que inspiró la ficción
Uno de los momentos más sensibles del proceso fue el vínculo de Vega con Silvia Albarenque, la sobreviviente cuya experiencia inspiró el universo de la ficción. La actriz no solo conversó con ella: sigue en contacto y Albarenque visitó el set más de una vez.
“Sí. No solo hablé con ella: sigo en contacto. Vino al set más de una vez. También estoy en contacto con uno de sus hermanos”, contó Vega.
Para la intérprete, ese intercambio fue clave para acercarse a una historia marcada por la violencia y evitar una mirada superficial. “Es una historia muy sensible y para mí era importante el intercambio”, señaló.