Se quedaron sin insulina y toman una decisión desesperada para no cortar el tratamiento
Miles de pacientes con diabetes en Santa Cruz no reciben la insulina que necesitan y la desesperación los lleva a medidas extremas. La obra social no da respuestas y el tiempo corre en contra de su salud.
Pacientes con diabetes de Santa Cruz atraviesan una situación crítica: desde hace meses no reciben la insulina que necesitan y ya no saben cómo continuar con sus tratamientos. La falta de respuesta de la Caja de Servicios Sociales (CSS) encendió todas las alarmas entre los afiliados, que exigen una solución urgente.
El reclamo se hizo visible con fuerza en El Calafate, donde denuncian que desde el 30 de julio no ingresa insulina a las farmacias que tienen convenio con la obra social. Sin embargo, el problema no se limita a esa localidad: según confirmó a TiempoSur Claudio García, presidente de ASPEDI, la asociación recibe quejas de distintos puntos de la provincia.
Ante la falta de medicación, los pacientes recurren a una práctica que refleja la gravedad del momento: se prestan insulina entre ellos. Familiares, conocidos y otras personas con diabetes se convierten en la única fuente para conseguir las dosis y así evitar interrupciones peligrosas.
“Los pacientes se prestan medicación. ¿Les parece que esta sea la solución?”, se preguntaron desde la entidad al describir la desesperación que viven quienes dependen de la insulina para mantener su enfermedad bajo control.
García explicó que las demoras en la entrega pueden extenderse entre dos y tres meses. “La gente anda desesperada buscando por todos lados porque sí las piden, pero no les llegan”, sostuvo. Y agregó que el atraso se acumula: “Si un paciente realiza un pedido y debe esperar dos o tres meses para recibirlo, el retraso se acumula con las necesidades del mes siguiente. El mes que viene volvés a pedir y ya no es una, son dos cajas, y si tarda tres meses, son tres cajas. No llegás nunca a conseguir insulina a tiempo”.
Reclamos sin respuestas claras
Desde ASPEDI realizaron varias consultas ante la CSS para conocer los motivos de las demoras. Según las respuestas recibidas, existirían retrasos atribuidos a los laboratorios. No obstante, García reconoció que no tienen precisiones sobre cómo se resolverá el problema ni cuáles son los plazos para normalizar la provisión.
La situación afecta especialmente a quienes padecen enfermedades crónicas y necesitan contar de manera permanente con su medicación. En una nota dirigida a las autoridades, los pacientes solicitaron una intervención urgente para garantizar el acceso a los medicamentos indispensables.
“La disponibilidad continua de insulina resulta fundamental para las personas que dependen de ella como parte de su tratamiento. No se trata de una medicación que pueda ser reemplazada o postergada sin consecuencias, y cualquier interrupción en la continuidad del tratamiento puede representar un riesgo para su salud”, remarcó García.
El reclamo sigue sin respuestas concretas y los pacientes temen por las consecuencias de seguir sin sus dosis.