Se quedó a un paso del podio, pero lo que contó después dejó a todos pensando
El gimnasta entrerriano se llevó el bronce por equipos en los Suramericanos, pero lo que reveló después sobre su futuro y las condiciones para entrenar dejó a más de uno en shock. ¿Qué dijo exactamente?
El gimnasta concordiense Santiago Mayol cerró su paso por los Juegos Suramericanos 2026 con una medalla de bronce por equipos, un logro que valoró como el objetivo central que se había trazado. Pero lejos de conformarse, el entrerriano ya tiene la cabeza puesta en su próximo gran desafío: el Mundial de gimnasia artística, que se disputará en Rotterdam, Países Bajos, y para el que viajará el 11 de octubre junto a su entrenador.
En diálogo con Elonce, Mayol hizo un balance de su actuación. Argentina terminó tercera en la competencia por equipos, un resultado que lo dejó satisfecho: “Quedamos terceros por equipo. La verdad que por ese lado fue un resultado muy bueno. Era el objetivo que teníamos en mente y que habíamos planteado, así que muy contentos. Quedamos muy cerca de Colombia, sabemos que vamos por buen camino”, destacó.
Los errores que lo dejaron sin podio individual
En el plano individual, Mayol terminó quinto en el All Around y también quinto en Caballete con Arzones. Sin embargo, reconoció que esperaba más de sí mismo después de una preparación que, según sus palabras, había sido muy buena. “No quedé conforme porque había entrenado muy bien, los entrenamientos habían sido muy buenos, todas las cosas estaban saliendo y justo ese día no salió. Ahora sé qué es lo que tengo que corregir gracias a lo que pasó”, admitió.
El momento más duro llegó en suelo, un aparato que él mismo considera su fuerte. Una caída lo dejó fuera de la pelea por las medallas y también de la final. “En suelo, que es un aparato muy fuerte mío, tuve una caída y eso me dejó fuera del podio y también fuera de la final”, explicó el gimnasta.
También contó que arrancó la competencia con nervios porque el primer aparato era Caballete con Arzones, una de sus especialidades. La presencia de familiares y amigos sumó expectativa, aunque el acompañamiento del público terminó siendo un envión anímico: “El público fue increíble, fue un ambiente hermoso, uno de los mejores en los que estuve. Eso nos potencia: que haya gente alentándonos, siempre apoyándonos. Por más que fallemos, nos alentaban, nos aplaudían, nos gritaban. A nosotros nos motivaba mucho”, sostuvo.
El Mundial, un desafío enorme
Ya de vuelta en Concordia, Mayol inició la puesta a punto para el Mundial. Los primeros días los dedicó a bajar la intensidad para recuperarse físicamente. Después retomará el trabajo de fuerza y las rutinas específicas. “Tengo que volver al gimnasio, hacer pesas, hacer una buena preparación física para recomponerme y luego entrenar las series para mejorarlas técnicamente, limpiarlas y que salgan como quiero el día de la competencia”, detalló.
Sabe que el nivel internacional será altísimo y mencionó a China y Japón como las grandes potencias. “Este Mundial sé que está muy difícil por el nivel. Voy a participar, voy a dar lo mejor y voy a competir, pero lograr algo por ahora está muy difícil”, reconoció con honestidad.
El sueño olímpico y la lucha por la clasificación
Más allá del desafío inmediato, Mayol tiene un objetivo que atraviesa toda su carrera: disputar unos Juegos Olímpicos. El proceso clasificatorio cobrará relevancia el año próximo. “Es mi objetivo, es mi sueño. Recién el año que viene, en el Mundial clasificatorio, se pueden ganar las plazas para los Juegos de Los Ángeles”, expresó. Si no lo consigue en esa instancia, tendrá otra chance en el Panamericano de 2028.
Argentina no puede pelear por una clasificación por equipos, por lo que Mayol apuntará a una plaza individual. “Nosotros por equipo no podemos pelear, así que busco la plaza individual. En la plaza individual clasifican los 12 mejores gimnastas All Around, sin contar los que clasifican por país”, explicó.
La dura realidad económica del deportista de elite
Durante la entrevista, Mayol también habló de las dificultades económicas que enfrenta para sostener su carrera. Para el Mundial contará con pasaje y alojamiento cubiertos, pero deberá afrontar de su bolsillo los gastos de alimentación durante su estadía en Europa.
Además, explicó las exigencias para mantener las becas para deportistas de alto rendimiento. “Tenemos que ser medallistas en torneos internacionales”, indicó. Consultado sobre si no haber conseguido el bronce por equipos podía poner en riesgo esa ayuda, confirmó: “El año siguiente me podían sacar la beca”.
Para Mayol, ese sistema conspira contra la planificación a largo plazo. “No podés tener un objetivo a largo plazo porque no tenés apoyo. Tenés que estar renovando constantemente la beca y no te podés enfocar en un objetivo a largo plazo. En vez de prepararme para un torneo, me tengo que enfocar en torneos más simples para poder seguir manteniendo la beca”, manifestó.
Y sintetizó: “Yo creo que falta mucho apoyo, orden sobre todo, y muchas otras cosas también”. Hasta el año pasado, complementaba sus ingresos dando clases de gimnasia. “Este año decidí parar y solamente dedicarme a entrenar. Me ajusto un poco más a fin de mes, pero prefiero eso antes que trabajar más horas y ganar un poco más, porque tampoco hace mucha diferencia”, relató.