Se quedó sin votos, dio marcha atrás con su propio proyecto y el Congreso terminó de madrugada
El proyecto que iba a dar respuesta a la morosidad y el endeudamiento familiar quedó frenado en el Congreso, y la maniobra que lo trabó se aprobó por apenas cuatro votos. Qué pasó con la iniciativa que miles esperaban y quiénes fueron clave para que no se trate.
La Libertad Avanza llegó al recinto sabiendo que el número no le cerraba. En lugar de exponerse a una derrota, el oficialismo retiró su propio dictamen sobre morosidad y endeudamiento familiar y forzó una moción de orden para devolver el proyecto a comisiones, en el cierre de una sesión que se estiró hasta las 3 de la mañana.
La jugada salió: la moción se aprobó con 121 votos a favor, 117 en contra y cinco abstenciones. Esas cinco abstenciones fueron las de los diputados cordobeses del bloque Provincias Unidas, que responden al gobernador Martín Llaryora, y resultaron determinantes para inclinar la balanza.
Sin fecha para volver
El resultado deja el tratamiento de la morosidad en un limbo: el proyecto vuelve a comisión, pero no hubo compromiso de fecha para retomarlo. La oposición leyó la maniobra como un intento de diluir el tema en la agenda parlamentaria. El bloque libertario, en cambio, la celebró como un triunfo.
Durante más de dos horas y media de debate, ambos lados coincidían en que el escenario estaba trabado por la paridad de los votos. El contraste con lo ocurrido en la misma jornada con el proyecto de discapacidad, donde sí se alcanzaron los consensos para aprobarlo, fue el argumento que eligió la oposición para marcar la diferencia.
El reproche de la oposición
“¿Cómo es posible que para un tema haya habido consenso y ahora haya distraídos que entiendan que no llegar a fin de mes es menor en comparación con lidiar con un familiar con discapacidad?”, disparó Pablo Juliano, de Provincias Unidas.
El legislador ya había advertido sobre el rumbo de la sesión: “Son las 3 de la mañana y todo el conjunto del Congreso se presta a esta farsa. Podemos recurrir al camino que alumbró una sana señal como en Discapacidad”.
Con el debate ya avanzado, las sospechas sobre los movimientos del oficialismo para esquivar una derrota crecieron. La tensión escaló cuando la diputada de Unión por la Patria Cecilia Moreau denunció un presunto toma y daca entre emisarios del Gobierno y legisladores.
“Me preocupa que a esta hora haya funcionarios del Gobierno que además de estar dando vueltas, estén llamando a diputados para decirles qué necesitan para que no se rechace el dictamen del oficialismo sobre el endeudamiento”, arremetió Moreau.