La quinta promoción de la ENET N.º 1 de Roca se reencuentra este sábado para celebrar seis décadas de amistad. El homenaje será en el SUM del CET N.º 1 y está abierto a toda la comunidad, pero hay un dato que muchos vecinos desconocen.
Quince técnicos mecánicos de la quinta promoción de la ENET N.º 1 celebrarán seis décadas de amistad con un homenaje abierto en el SUM del actual CET N.º 1. El encuentro será este sábado 31 de octubre desde las 21, con cena y un espacio para recordar a los compañeros que ya no están.
Corría 1966. Roca tenía poco más de 20.000 habitantes y su pulso lo marcaban las chacras, los galpones de empaque y el ferrocarril. La televisión era en blanco y negro y el país acababa de vivir un golpe militar que en junio había derrocado a Arturo Illia. En ese contexto, un grupo de jóvenes terminaba sus estudios en la Escuela Nacional de Educación Técnica N.º 1, sin imaginar que el vínculo forjado entre aulas y talleres les duraría toda la vida.
La ENET N.º 1 acompañaba la transformación de la ciudad. Había nacido en 1938 como Escuela de Artes y Oficios, desde 1960 funcionaba como Escuela Nacional de Educación Técnica y en 1962 había egresado a sus primeros técnicos mecánicos. Los estudiantes de 1966 formaron apenas la quinta promoción de esa nueva etapa. Por entonces, las clases se dictaban en otro edificio: la construcción de la sede actual del CET N.º 1 comenzó recién en 1972.
Pasaron seis décadas. La ciudad, el país y las historias personales cambiaron. Hubo trabajos, familias, mudanzas y despedidas. Pero los compañeros de la quinta promoción conservaron algo que el tiempo no borró: una amistad que todavía encuentra motivos para reunirlos.
Una amistad que resistió seis décadas
«Sesenta años después, seguimos reuniéndonos porque la promoción dejó de ser una simple camada de estudiantes para convertirse en una amistad de toda la vida», expresaron los egresados en una carta enviada a Diario Río Negro.
En ese mensaje cuentan que, pese a los distintos caminos recorridos, las responsabilidades y las distancias, conservaron un vínculo que les permitió seguir compartiendo momentos importantes de sus vidas.
La elección del lugar para celebrar tampoco es casual. Volver a la institución donde se formaron tiene un valor especial para quienes comenzaron allí sus historias personales y profesionales. «Entre aquellas aulas y talleres comenzaron historias personales y profesionales que, en muchos casos, aún continúan escribiéndose», señalaron.
El encuentro también tendrá un espacio para la memoria. Los exalumnos recordarán anécdotas de su juventud y rendirán homenaje «a los compañeros que ya no están». Será, además, una oportunidad para reconocer a la escuela que consideran fundamental en su formación humana y profesional.
Los protagonistas de una historia que comenzó en 1966
La nómina de la quinta promoción está integrada por Héctor Abramovski, Luis Ernesto Arias, Jorge Calarco, Jorge Éspert, Héctor Jorge Esponda, Alberto Fernández, Roberto Francisco Ferrero, Juan Carlos Guzmán, Ulises L. Portela, Federico Sporle, Federico A. H. Süther, Rubén Raúl Vázquez, Alberto Villar, Osvaldo Alberto Yezzi y Raúl Eduardo Zarranz.
Sus nombres forman parte de una historia compartida que comenzó hace tiempo y que sigue encontrando motivos para reunirlos. «La permanencia durante seis décadas de los lazos nacidos en una escuela constituye un hecho poco frecuente y un ejemplo del valor que la educación, la amistad y el sentido de pertenencia pueden generar a lo largo de toda una vida», destacaron.
Una celebración abierta a toda la comunidad de Roca
Desde la organización aclararon que la invitación no está dirigida únicamente a los integrantes de la promoción de 1966, sino que está abierta a toda la comunidad.
La celebración incluirá un homenaje a los compañeros «que ya no están» y una cena en el SUM del CET N.º 1. Las entradas ya se encuentran a la venta. Quienes quieran participar pueden comunicarse con la dirección del establecimiento (2984602800 y 2984646771).
Este sábado, aquellos jóvenes que en 1966 se despidieron de la escuela volverán a encontrarse, esta vez para celebrar todo lo que vino después. Porque, aunque pasaron tantos años y sus vidas tomaron distintos caminos, todavía tienen una historia en común que merece ser celebrada.

