Se reencontraron tras 10 años y ahora se casan: la increíble historia de amor que nació en City Bell
¿El amor verdadero puede esperar diez años? Esta pareja de City Bell lo demuestra. Conocé cómo se reencontraron y por qué están listos para decir 'sí'.
Un vecino de La Plata conmovió a todos al contar cómo retomó el vínculo con su novia de la adolescencia después de una década sin verse. Hoy, a punto de casarse, asegura que la segunda oportunidad fue la vencida.
Pablo, nombre ficticio por cuestiones laborales, escribió una carta a EL DIA para dejar testimonio de una historia que parece sacada de una película. Todo empezó en quinto año de un colegio de City Bell, cuando ella llegó como alumna nueva y él tardó meses en animarse a hablarle.
“Empezamos siendo amigos, después novios. Pasamos juntos el viaje de egresados, el ingreso a la facu, los primeros trabajos y todo eso que uno cree que va a durar para siempre”, relata Pablo.
La decisión que cambió todo
La relación avanzó naturalmente, pero a los 25 años ella recibió una beca para hacer un posgrado en Europa. Lo que parecía un sueño se convirtió en un dilema. “No hubo una pelea. Nadie dejó de querer al otro. Al contrario. Nos sentamos, hablamos varias horas y entendimos que si seguíamos juntos alguno iba a terminar resignando algo importante”, explica.
Ella se instaló en otro país y él siguió en La Plata. Pactaron el famoso “contacto cero” para que el duelo fuera más rápido. Durante cinco años no supieron nada el uno del otro, y luego ella se enteró de que él estaba en pareja. “Me alegró por él. Cerré la computadora y no hice nada más”, reconstruye Pablo.
El sueño que lo cambió todo
El año pasado, cuando ambos cumplieron 35, algo extraño empezó a pasar. Pablo comenzó a soñar con ella de manera recurrente. “No eran sueños extraordinarios. Caminábamos, tomábamos un café, hablábamos. Soñaba con su voz, ¿entendés? Me despertaba con una sensación rara”, confiesa.
Harto de esa inquietud, abrió una vieja casilla de correo electrónico y encontró una dirección que nunca había eliminado. Dudó, pero escribió un mensaje corto: “Le dije que esperaba que estuviera bien y que, si alguna vez tenía ganas, podíamos tomar un café”.
La respuesta llegó al día siguiente. Ella le contó que hacía tiempo quería hacer lo mismo, pero no encontraba la forma. Se encontraron en un bar del centro platense y hablaron durante cuatro horas. “No sentí que estaba recuperando el tiempo perdido. Sentí que estaba conociendo de nuevo a alguien que, de algún modo, siempre había seguido presente”, revela Pablo.
Un nuevo comienzo
Al mes retomaron la relación, ahora con la experiencia de quienes saben que el amor también necesita tiempo y decisiones difíciles. “Dentro de unas semanas nos vamos a casar. Si alguien me hubiera dicho, cuando nos despedimos a los 25 años, que una década después íbamos a volver a elegirnos, no lo habría creído”, dice Pablo.
Y cierra con una frase que resume todo: “La vida, a veces, encuentra caminos que uno no imagina. Y esta historia empezó dos veces. Esta vez, la segunda fue la vencida”.