Se sentaron a definir el futuro del Valle de Punilla y hay algo que no se toca
Se esperaba que la reunión por el ordenamiento territorial del Valle de Punilla fuera un trámite más entre municipios. Terminó metiendo a la Provincia en la discusión sobre qué se hace y qué no se toca en la biorregión Cosquín-Yuspe.
Representantes de municipios y comunas del sur del Valle de Punilla volvieron a reunirse en el marco de la Mesa de Trabajo por el Ordenamiento Territorial de la Biorregión Cosquín-Yuspe, un espacio que busca ordenar el crecimiento de la zona y cuidar los recursos naturales.
Del encuentro participaron también referentes de la Secretaría de Ambiente de la Provincia de Córdoba, que se sumaron al trabajo que vienen coordinando las localidades de la región.
Qué se discute en la mesa
Según se informó, durante la jornada los referentes técnicos avanzaron en la planificación estratégica y sostenible del territorio, con el objetivo de fortalecer el trabajo articulado entre las distintas jurisdicciones.
La premisa que atraviesa estas reuniones es doble: proteger los recursos naturales de la biorregión y, al mismo tiempo, garantizar un desarrollo ordenado para las comunidades que la habitan.
El trabajo conjunto entre municipios, comunas y la Provincia apunta a fijar criterios comunes sobre cómo y dónde se puede crecer, en una zona que combina atractivo turístico, valor ambiental y presión inmobiliaria.
La Mesa de Trabajo por el Ordenamiento Territorial de la Biorregión Cosquín-Yuspe no es nueva: viene funcionando con la participación de las localidades del sur del valle, que buscan coordinar políticas más allá de los límites de cada ejido.