Se subieron al techo y amenazaron a un celador: el motín que expuso una lucha interna contra la droga
Un motín con rehenes y destrozos en un instituto de menores desnudó una pelea sin cuartel contra el ingreso de drogas. ¿Qué pasó realmente adentro?
El motín en el Instituto Cura Brochero, en Benjamín Paz, encendió las alarmas. Dos adolescentes redujeron a un celador con un cuchillo y lo mantuvieron retenido, mientras otros internos causaban destrozos y se subían a los techos para protestar.
Los disturbios comenzaron pasadas las 20 del domingo. Según fuentes policiales y judiciales, dos de los diez adolescentes alojados iniciaron la revuelta. En un primer momento, las autoridades intentaron controlar la situación, pero los jóvenes señalados como responsables habrían reducido a un celador utilizando un arma blanca y lo mantuvieron retenido bajo amenazas con un cuchillo.
Ante el avance de los incidentes, los responsables del Cura Brochero solicitaron asistencia al Servicio Penitenciario y a efectivos policiales. Para entonces, el resto de los internos ya había provocado importantes daños materiales dentro del predio. Algunos adolescentes incluso subieron a los techos para visibilizar sus reclamos y amplificar la protesta.
La situación recién logró ser controlada cerca de la 1 de la madrugada, cuando volvió la calma en el sector.
¿Qué desencadenó la violencia?
El ministro de Desarrollo Social de Tucumán, Federico Masso, atribuyó los incidentes al endurecimiento de las requisas y a la decisión oficial de impedir el ingreso de drogas. “Todo el problema se inició porque no dejamos que las drogas llegaran a su poder. Vamos a mantener esta política. En esto no vamos a ceder. No nos vamos a doblegar”, afirmó.
“El domingo hubo visitas y, como las requisas son muy rigurosas, se evitó que familiares y allegados ingresaran sustancias prohibidas para entregárselas”, sostuvo en declaraciones a LA GACETA.
El ministro agregó que ya detectaron situaciones similares en otras oportunidades. “Vamos a denunciar estos hechos porque ya hubo casos de novias que intentaron hacerles llegar drogas”, afirmó.
El funcionario también explicó que varios de los adolescentes alojados en el establecimiento presentan cuadros severos de adicción y remarcó que las requisas se realizan de manera permanente para impedir el ingreso de sustancias ilegales. “Desde el primer día estamos haciendo controles. Incluso, cuando fueron trasladados al Instituto, durante una requisa se descubrió que uno de ellos intentó ingresar droga”, indicó en declaraciones a LG Play.
Daños y responsables identificados
El titular de Desarrollo Social confirmó que los daños provocados durante el motín fueron importantes y apuntó directamente contra dos jóvenes que ya estarían identificados como responsables. “Lamentablemente, todo el trabajo realizado durante mucho tiempo fue destruido por dos adolescentes perfectamente identificados”, expresó.
Masso destacó además que los incidentes ocurrieron pocos días después de que organismos de derechos humanos inspeccionaran el establecimiento y certificaran que cumplía con los estándares exigidos para este tipo de instituciones. “Esto no puede quedar sin responsables”, remarcó.
En paralelo, confirmó que ya se iniciaron actuaciones administrativas para reconstruir lo sucedido y anticipó que se impulsarán denuncias formales ante la Justicia. “No vamos a tolerar hechos de esta gravedad ni permitir que pasen inadvertidos”, sostuvo.
También recordó que uno de los adolescentes señalados ya enfrenta otro proceso por haber intentado agredir anteriormente al director del instituto.
Un centro bajo la lupa
El Instituto Cura Brochero funciona desde hace aproximadamente 70 días dentro del complejo penitenciario de Benjamín Paz, aunque bajo un régimen distinto al de los pabellones comunes destinados a adultos. La custodia de los menores no está en manos del Servicio Penitenciario, sino de agentes especialmente seleccionados y capacitados por el Ministerio de Desarrollo Social.
Sin embargo, los familiares de los adolescentes deben ajustarse a las normas generales del complejo, incluyendo días específicos de visita y controles exhaustivos de ingreso. “Vamos a garantizar que la droga no ingrese ni al Instituto Cura Brochero ni a la cárcel de Benjamín Paz”, insistió Masso.
El ministro defendió además el funcionamiento del establecimiento y aseguró que el centro cumple con todos los requisitos necesarios para la atención de menores en conflicto con la ley penal. Según explicó, jueces, defensores oficiales y organizaciones especializadas ya recorrieron las instalaciones y verificaron sus condiciones. “El Cura Brochero es un ejemplo a seguir en el país. El Gobierno de Tucumán garantizó todas las condiciones necesarias para la reinserción de los menores”, afirmó.
Masso detalló que los adolescentes reciben acompañamiento constante a través de equipos interdisciplinarios y cuentan con acceso a educación, alimentación y tratamientos específicos para problemáticas vinculadas al consumo de sustancias.