Se subió al colectivo de la Línea 3 y lo que hicieron las pasajeras lo dejó sin escapatoria
Un viaje de la Línea 3 en Caucete terminó en la Comisaría 9ª: varias pasajeras señalaron a un hombre mayor por presuntos tocamientos y acoso. El dato que una de ellas contó cuando el colectivo ya estaba desviado es lo que más complica al sospechoso.
Un viaje de la Línea 3 en Caucete terminó de manera impensada minutos antes de las 22 del jueves. Varias pasajeras señalaron a un hombre mayor de edad por presuntos episodios de acoso y tocamientos dentro del colectivo, lo que desató momentos de alta tensión y obligó a desviar la unidad hacia la Comisaría 9ª.
Según el relato de una de las mujeres que decidió denunciar, el hombre subió al colectivo y se ubicó detrás de ella. La pasajera advirtió un fuerte olor a alcohol y, poco después, notó que se le acercaba una y otra vez.
“Se me acercó en reiteradas veces, así que me moví a un costado pero él me seguía”, contó la mujer a Canal 13 San Juan, quien pidió preservar su identidad.
En un momento, la pasajera le pidió que se apartara. El hombre habría respondido que sí y se disculpó diciendo que estaba cansado. Luego habría simulado mantener una conversación telefónica. Pero cuando la mujer volvió a cambiarse de lugar, el sospechoso nuevamente se habría colocado detrás de ella.
Otro pasajero advirtió lo que estaba ocurriendo y le permitió ubicarse en otro sector del colectivo. Allí, según su testimonio, otras mujeres se acercaron y le contaron que también habían sufrido una conducta similar por parte del mismo hombre.
Una de las denunciantes es una joven de 18 años recién cumplidos, quien habría sufrido un episodio en otro sector de la unidad. Según lo informado, la situación le provocó una fuerte crisis emocional y terminó llorando.
El colectivo fue desviado a la Comisaría 9ª
La tensión aumentó cuando algunos pasajeros intentaron enfrentarse físicamente con el sospechoso. Ante esa situación, el chofer decidió interrumpir el recorrido habitual y llevar el colectivo directamente hasta la Comisaría 9ª para que intervinieran los efectivos y las mujeres pudieran denunciar lo ocurrido.
La presencia de un policía que viajaba como pasajero permitió contener la situación y acompañar el procedimiento. El efectivo descendió primero al llegar a la dependencia y luego hizo bajar al sospechoso.
Cuando el hombre estaba a punto de ingresar a la comisaría, el padre de la joven de 18 años, también policía, se acercó y lo golpeó, propinándole una patada y un puñetazo. Dos policías intervinieron inmediatamente para evitar que la agresión continuara.
Mientras era ingresado a la dependencia, el sospechoso sostenía que no había hecho nada. En tanto, una de las pasajeras aseguró que al menos cinco mujeres habrían sido víctimas de situaciones similares durante el viaje. Ese dato deberá ser determinado a partir de las denuncias y testimonios que se incorporen a la investigación.
La mujer que relató lo ocurrido confirmó que se presentaría ante las autoridades para formalizar su denuncia. “Esto no puede pasar”, afirmó. Y al recordar lo sucedido, resumió: “Ni idea quién es, pero me dio mucho asco”.