Se trepan a los techos y entran a las casas de madrugada: el barrio que ya no puede dormir
El barrio era tranquilo y la vida pasaba en la vereda. Hoy los vecinos de La Loma avisan cuando dejan una casa sola y casi no duermen: alguien se mueve por los techos.
Los vecinos de La Loma se reunieron en la zona de 24 y 41 para exigir más seguridad tras una seguidilla de robos que se producen durante la madrugada. Según relataron en un vivo de EL DIA, en varios de esos episodios los delincuentes habrían ingresado a las viviendas trepando por los techos, una modalidad que encendió todas las alarmas.
Un vecino aseguró que en los últimos meses se registraron tres hechos en una misma cuadra y sostuvo que los autores podrían ser los mismos. Esa hipótesis, sin embargo, es parte de lo que manifiestan los habitantes y no fue confirmada oficialmente.
"Ya pasó en esta cuadra tres veces. Han entrado a robar, se metieron en las casas y toman de rehén a los vecinos", relató Hugo, uno de los participantes del reclamo.
"Se perdió todo el ritmo del barrio"
La sucesión de episodios modificó las rutinas y multiplicó la preocupación durante la noche. "Se perdió todo el ritmo de lo que es el barrio, que era un barrio tranquilo", explicó una de las mujeres entrevistadas. Según describió, ahora toman precauciones al llegar a sus casas, avisan a otros vecinos cuando dejan una propiedad sola y permanecen atentos a cualquier movimiento en la madrugada.
Otro vecino, de 84 años y residente histórico de La Loma, recordó cómo cambió la vida cotidiana. "Antes lavaba el auto en la vereda dos horas, no pasaba nada. Ahora estamos encerrados", contó.
El miedo a los robos por los techos
Una de las principales preocupaciones está vinculada con los ingresos por los techos. Una vecina contó que en una vivienda lindera a la suya los delincuentes entraron alrededor de las 3 de la madrugada sin que ella pudiera advertirlo. "Ahora esto de que se suben a los techos es peligroso, porque ya directamente no podemos casi ni dormir", relató.
Durante la noche, los habitantes permanecen pendientes de ruidos, ladridos de perros o cualquier movimiento que pueda indicar la presencia de personas en los techos. Algunos sostienen que en los últimos episodios habría participado un grupo de varias personas y relacionan esos hechos con otros robos ocurridos en las inmediaciones. Hasta el momento, esa vinculación no fue confirmada oficialmente.
Reclamos en la comisaría
Los vecinos también cuestionaron la respuesta que, según indicaron, reciben ante sus reclamos. "Fuimos muchas veces a la comisaría", contó una de las entrevistadas, quien señaló que existe una rotación frecuente de las autoridades policiales y que los vecinos reciben explicaciones vinculadas con la falta de personal y combustible para los patrulleros.
Mientras tanto, aseguran que las medidas de prevención que fueron incorporando —como alarmas vecinales, cámaras y rejas— no alcanzan para llevar tranquilidad. "Hasta miedo de salir a cortar el pasto te da", resumió una de las vecinas.
Según explicaron, el temor también produjo un mayor aislamiento entre quienes viven en la zona. "Cada vez menos nos conocemos, cada vez menos nos saludamos porque no nos vemos ni siquiera en la calle", relató.
El reclamo de los vecinos de 24 y 41 se suma así a las demandas por mayor seguridad que vienen planteando habitantes de distintos barrios de La Plata.