¿Se viene una nueva ola de aumentos? Un gerente de supermercados mayoristas revela la situación actual
Un gerente de supermercados mayoristas asegura que por ahora no hay nuevas listas de aumentos, pero una amenaza externa podría cambiar todo en las próximas semanas. ¿Qué está pasando con los precios y el petróleo?
Mientras la incertidumbre internacional y el alza del petróleo generan alerta, desde el sector mayorista de supermercados llega un mensaje que, por ahora, trae un respiro para los bolsillos tucumanos. Daniel Acuña, gerente de supermercados mayoristas masivos, confirmó que, al día de hoy, no están recibiendo nuevas listas de precios con aumentos por parte de los proveedores. Sin embargo, advirtió que el impacto del contexto global podría comenzar a sentirse en las próximas semanas.
“Por el momento no estamos recibiendo listas con aumentos de precios”, afirmó Acuña con claridad, al analizar la reacción de las empresas proveedoras frente a la volatilidad internacional. El directivo fue cauteloso y aclaró que la situación es reciente, por lo que las consecuencias podrían materializarse más adelante.
¿Cómo afecta el precio del petróleo a la góndola?
Acuña explicó el mecanismo por el cual un incremento en el crudo termina afectando los productos de consumo masivo. “Creemos que va a terminar impactando sobre todo lo que es la parte logística”, sostuvo. Detalló que cualquier suba en el petróleo se traslada primero a los combustibles y luego recorre toda la cadena de comercialización, un costo que atraviesa desde la producción o importación hasta la llegada al comercio minorista.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de nuevas remarcaciones, el gerente fue prudente pero realista. “Sí, más que esperarlo sería una de las consecuencias, lo que suele pasar”, reconoció, en relación al eventual traslado de mayores costos al consumidor final.
No obstante, subrayó que existe un período de análisis antes de concretar cualquier modificación. “Siempre hay un tiempo, yo no lo llamaría especulativo, pero sí es un tiempo de precaución antes de generar una nueva lista con aumento”, explicó Acuña.
El freno del consumo: un factor clave
El contexto actual de consumo débil actúa como un poderoso moderador. El directivo fue contundente al señalar que “cualquier modificación en el precio de un producto de góndola impacta exponencialmente en las unidades que vendemos”. Este escenario de ventas moderadas enfrenta por igual a mayoristas, minoristas y proveedores, haciendo que cualquier decisión de precio sea evaluada con extrema cautela para no profundizar la caída en las ventas.
En comparación con los años de alta inflación, el ritmo de actualización de precios se ha desacelerado notablemente. “No estamos en los niveles de actualización de precios semanal como era en los años de inflación”, destacó Acuña.
Según su detalle, las grandes empresas, especialmente las multinacionales, suelen enviar listas de precios cada tres o cuatro meses. Estos incrementos suelen alinearse con la inflación del período e incluyen ajustes en bonificaciones o descuentos por volumen. Las compañías más pequeñas, en cambio, tienden a espaciar aún más estas modificaciones. “Ahora es mucho más pausado y distante entre una lista y otra”, resumió.
El mensaje final del sector combina cautela y expectativa. Por un lado, no hay aumentos confirmados en el corto plazo para las góndolas. Por otro, la sombra de factores externos como el petróleo sigue presente y podría alterar la estabilidad relativa si se consolidan mayores costos en la logística. En un mercado donde cada peso cuenta, la vigilancia sobre los precios sigue siendo máxima.