Se vistieron de policías para entrar a una casa de Salta, pero la patrulla que pasó no era parte del plan
La banda tenía uniformes de dos policías provinciales, sogas y un auto azul. Lo que no tenían era la certeza de que una patrulla real pasaría justo por el pasaje Paz Chaín esa madrugada.
Cinco hombres planearon entrar a una vivienda del pasaje Paz Chaín, en la ciudad de Salta, haciéndose pasar por personal policial. La puesta en escena incluía uniformes de dos provincias distintas, sogas y un auto azul. El operativo se desmoronó cuando una patrulla real advirtió el movimiento y los frenó antes de que cruzaran el portón.
La Justicia terminó de cerrar el caso este viernes: los cuatro integrantes que faltaban condenarse aceptaron un juicio abreviado y recibieron penas de prisión efectiva. El quinto ya había sido sentenciado dos meses antes, en un procedimiento abreviado parcial.
Cómo era el disfraz
Según quedó probado en la investigación, dos de los acusados vestían uniformes de la Policía de Jujuy, otro llevaba indumentaria de la Policía de Salta y los dos restantes iban de civil. Todos llegaron al lugar a bordo de un Renault Sandero Stepway azul.
El hecho ocurrió el 2 de abril de 2025. Los hombres descendieron del vehículo con sogas y con ellas intentaron forzar el portón de reja de la propiedad. No llegaron a entrar: efectivos que patrullaban la zona detectaron movimientos sospechosos y los demoraron antes de que pudieran ingresar.
Las condenas
El hombre que llevaba un revólver calibre 9 milímetros en el momento del hecho fue el primero en ser condenado, dos meses atrás. Este viernes fue el turno de los otros cuatro, que también optaron por el juicio abreviado.
Dos de ellos recibieron tres años y un mes de prisión efectiva, con declaración de reincidencia. Los otros dos, sin antecedentes penales, fueron condenados a tres años de prisión efectiva.
Tres de los condenados serán trasladados a la Unidad Carcelaria 1 de Jujuy, provincia de la que son oriundos.
Las pruebas que armaron el caso
La investigación estuvo a cargo de la fiscal penal María Eugenia Guzmán, quien logró establecer que hubo una planificación previa. Para eso se analizaron cámaras de seguridad del Sistema de Emergencias 911, testimonios, elementos secuestrados y el contenido de los teléfonos celulares de los acusados.
El análisis de antenas telefónicas aportó otro dato clave: los sospechosos habían estado cerca de la vivienda la noche anterior. El propietario había denunciado que alrededor de las 21 un hombre vestido de policía llamó a su puerta para preguntar por una persona desconocida, y que llegó en un vehículo con las mismas características del Sandero azul.