Secuestraron más de 50 plumeros de ñandú y choique en Maipú
No fue un simple secuestro: el hallazgo de plumas de una especie exótica abrió una nueva línea de investigación que podría destapar una red más grande.
Más de 50 plumeros confeccionados con plumas de choique y ñandú fueron secuestrados durante un operativo contra la comercialización ilegal de productos de fauna silvestre en Maipú.
El procedimiento lo realizaron en conjunto el Ministerio de Energía y Ambiente, a través del Departamento de Fauna Silvestre de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, y la Policía Rural de Mendoza. Los elementos se ofrecían para la venta ambulante en la vía pública.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, recordó que "la extracción, tenencia, transporte y comercialización de estos productos se encuentra alcanzada por la normativa de protección de fauna silvestre y requiere acreditar su procedencia legal".
Investigan el origen de las plumas
Tras el secuestro, se iniciaron las actuaciones para determinar el origen del material y establecer si detrás de la venta ambulante existe una cadena de abastecimiento y comercialización de mayor alcance. Uno de los puntos que se analizará es la posible circulación de los productos entre distintas jurisdicciones.
El tráfico de fauna no se limita a los animales vivos. Plumas, cueros, pieles, huevos, carne, astas y huesos de especies silvestres también son considerados productos o subproductos sujetos a controles. En este caso, el choique y el ñandú son especies nativas de la Argentina, por lo que la extracción y comercialización de sus derivados están reguladas.
"A partir del procedimiento se avanzará en las actuaciones correspondientes para determinar el origen del material secuestrado y establecer si detrás de la venta ambulante existe una cadena de abastecimiento y comercialización de mayor alcance", afirmó Haudet.
También encontraron plumas de avestruz
Durante el operativo, los agentes detectaron además plumas que corresponderían a avestruz, lo que abrió otra línea de análisis. "A diferencia del choique y el ñandú, el avestruz es una especie originaria de África y no forma parte de la fauna silvestre autóctona de Mendoza. Su presencia obliga a analizar la procedencia del material y la documentación que permita acreditar su origen y comercialización legal", explicó Haudet.
La presencia de plumas de especies autóctonas y exóticas será analizada para establecer el origen y recorrido comercial de los productos secuestrados, especialmente ante la posibilidad de que hayan circulado entre distintas jurisdicciones.