Seducía a una adolescente y le exigía fotos íntimas: la Justicia lo condenó
La Justicia lo condenó a tres años de prisión en suspenso por abusar de una menor, pero el acuerdo le permitió evitar la cárcel. Lo que encontraron en el celular de la víctima complicó todo.
Un albardonero de 30 años fue condenado este martes por abusar sexualmente de una adolescente de 15, a quien manipuló durante ocho meses y a la que exigía fotografías íntimas. La pena acordada fue de tres años de prisión en suspenso.
Según informaron fuentes judiciales, el hombre, identificado con el apellido Olmos, se aprovechó de la inmadurez sexual de la menor, a quien le duplicaba la edad. Fue hallado culpable de abuso sexual por aprovechamiento de la inmadurez sexual en concurso real con producción de material de abuso y explotación sexual infantil.
Un acuerdo que le evitó la cárcel
La resolución se homologó mediante un juicio abreviado presentado ante la jueza de garantías Celia Maldonado. En la audiencia, el propio imputado aceptó su responsabilidad por los hechos investigados por la UFI ANIVI. La acusación fiscal, a cargo de Valentina Bucciarelli y Nahuel Ibazeta, acordó con la defensa una pena de tres años de ejecución condicional, lo que le permitió al sujeto evitar el traslado al penal de Chimbas por no contar con antecedentes condenatorios previos.
Cómo se destapó el caso
La investigación comenzó formalmente el pasado 25 de agosto, cuando la madre de la menor se presentó en la sede policial tras enterarse por comentarios de que su hija se frecuentaba con un adulto. Al ser abordada por sus familiares, la adolescente admitió que mantenía un contacto clandestino desde hacía ocho meses con el individuo, quien además es padre de un niño. También confirmó que habían mantenido relaciones sexuales bajo su persistente manipulación.
En ese momento, los allegados revisaron el teléfono celular de la jovencita y detectaron la existencia de fotografías íntimas que el sujeto le exigía capturar y remitir por mensajería. Tras la denuncia, el Ministerio Público dispuso el secuestro de los dispositivos móviles y ordenó pericias psicológicas a la víctima, las cuales revelaron un cuadro de profunda angustia emocional con episodios de ideación autolesiva provocados por el acoso padecido.
Acorralado por el material probatorio acumulado en el legajo, el imputado no objetó la calificación legal ni las pruebas en su contra al sentarse en el banquillo. Con la homologación del acuerdo, Olmos mantendrá la libertad bajo estrictas pautas de conducta, quedando sujeto a una prohibición absoluta de acercamiento a la víctima y a la obligación de cumplir reglas fijadas por el tribunal para no efectivizar la condena en prisión.