Seis años después, un nuevo misterio en el caso Facundo Astudillo Castro: el certificado de defunción que desapareció
¿Dónde está el certificado de defunción de Facundo Astudillo Castro? La Justicia investiga su desaparición y el rol de los peritos.
A casi seis años de la muerte de Facundo Astudillo Castro, la Justicia Federal investiga un nuevo enigma: el certificado de defunción original del joven, confeccionado tras la autopsia en 2020, nunca fue incorporado al expediente y su paradero es desconocido. La madre del joven, Cristina Castro, sigue reclamando respuestas.
¿Quién recibió el documento?
Según los registros, el certificado fue entregado el 3 de septiembre de 2020 a la médica Virginia Creimer, perito de la querella, con autorización de la entonces jueza federal María Gabriela Marrón. Sin embargo, el documento que debía servir para inscribir el fallecimiento en el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) nunca completó ese trámite.
El juez federal Walter López Da Silva ordenó reconstruir el recorrido del certificado y determinar por qué no llegó a destino. Para ello, pidió la intervención de los fiscales Horacio Azzolín, Alberto Gentile e Iara Silvestre, quienes deberán establecer quién fue el último responsable de custodiar el papel.
El rechazo a emitir un nuevo certificado
La fiscal Iara Silvestre propuso emitir un nuevo certificado para subsanar la omisión, pero el juez lo rechazó. Consideró que la resolución de 2020 sigue vigente y que emitir otro documento sin esclarecer lo sucedido dejaría una irregularidad sin respuesta. La Cámara Federal de Bahía Blanca respaldó esta postura, evitando que el problema se reduzca a una mera demora administrativa.
La investigación ahora deberá determinar si el certificado fue extraviado, retenido o enviado a un destino incorrecto. También deberá explicar por qué su ausencia no fue advertida durante casi seis años.
Una causa llena de sombras
Facundo desapareció el 30 de abril de 2020, cuando viajaba de Pedro Luro a Bahía Blanca en plena pandemia. Fue interceptado por la Policía Bonaerense y nunca más se supo de él hasta que su cuerpo apareció 107 días después, el 15 de agosto, en un cangrejal de Villarino Viejo. La autopsia determinó asfixia por sumersión, pero sin poder precisar si fue accidente, suicidio u homicidio.
La causa ya registró otras irregularidades: Marcos Herrero, instructor de perros, fue condenado por falso testimonio agravado por incorporar pruebas falsas. Y Virginia Creimer también está imputada por el mismo delito. Ahora, la desaparición del certificado vuelve a poner su actuación bajo la lupa.
La respuesta a este nuevo misterio no definirá la causa de la muerte de Facundo, pero sí permitirá saber qué pasó con un documento esencial en un caso que sigue rodeado de preguntas.