Seis aumentos en diez días: el precio que ya sorprende en los surtidores de Río Gallegos
Un conductor de Río Gallegos fue a cargar nafta como cualquier otro día. Cuando miró el surtidor, el número ya no era el mismo que había visto el viernes. En apenas diez días, el precio cambió seis veces y la Súper rompió una barrera que hasta hace poco parecía lejana.
La nafta Súper de YPF en Río Gallegos ya se vende a $2.005 por litro, un valor que se convirtió en el nuevo piso para los conductores de la capital santacruceña. El dato no es aislado: en apenas diez días se registraron seis actualizaciones en los surtidores, una dinámica que cambió la forma de mirar el tablero de precios.
El salto más reciente se dio durante el fin de semana. El viernes 2 de octubre, la Súper costaba $1.991; para este lunes ya estaba en $2.005. Son 14 pesos de diferencia en apenas tres días, siempre hablando del mismo producto.
Un ritmo que no da respiro
El resto de los combustibles acompañó el movimiento, aunque con variaciones más acotadas. La Infinia pasó de $2.337 a $2.339, mientras que el Diésel 500 subió de $2.402 a $2.415. La Infinia Diesel, en tanto, se mantiene en $2.568, según el último relevamiento.
Lo llamativo no es solo el aumento en sí, sino la frecuencia. Seis cambios de precios en aproximadamente diez días explican por qué los valores en los surtidores pueden modificarse varias veces en un período muy corto. El relevamiento del viernes pasado ya mostraba esa velocidad: la Súper había pasado de $1.975 a $1.991 en apenas 48 horas. En el mismo lapso, la Infinia subió de $2.325 a $2.337, el Diésel 500 de $2.375 a $2.402 y la Infinia Diesel de $2.539 a $2.568.
Micropricing: la letra chica del ajuste
Detrás de esta seguidilla de cambios hay una estrategia definida por la petrolera. YPF utiliza un sistema de micropricing que, según explicó la compañía, permite hacer ajustes específicos según la oferta y la demanda, la competencia, las franjas horarias, los corredores comerciales y las características de cada zona geográfica.
La firma también cuenta con un mecanismo de amortiguación o buffer para evitar trasladar de inmediato toda la volatilidad internacional al precio final. Pero eso no significa que los valores queden congelados: la compañía puede aplicar modificaciones sucesivas y más pequeñas a medida que cambia el escenario. El resultado es el que sienten los vecinos en el bolsillo.
¿Cuánto cuesta llenar el tanque?
Con la Súper a $2.005, cargar 50 litros implica desembolsar alrededor de $100.250. Si se opta por la Infinia, a $2.337, el gasto trepa a unos $116.950 por la misma cantidad.
El gasoil golpea aún más fuerte. Con el Diésel 500 a $2.402, 50 litros representan cerca de $120.100. Y para la Infinia Diesel, a $2.568, la carga completa alcanza los $128.400. Son cifras que marcan un nuevo punto de referencia para los consumidores de Río Gallegos, en una semana que dejó en claro que los precios ya no esperan: se mueven casi todos los días.