Seis camas nuevas y un espacio que hasta hace poco tenía otro uso: así quedó la sala que busca destrabar las cirugías programadas en el hospital de la zona.
El Hospital «Andrés Ísola» sumó un espacio que promete destrabar una de las áreas más sensibles del centro asistencial. Este jueves quedó inaugurada la Sala de Internación de Cirugía Ambulatoria, con seis nuevas camas pensadas para pacientes que se operan y no necesitan quedarse internados varios días.
La apertura contó con el respaldo de la Asociación Amigos del Hospital, que aportó el equipamiento necesario para poner en marcha el sector.
Qué cambia para los pacientes
El nuevo espacio está destinado a la recuperación de quienes atraviesan intervenciones quirúrgicas programadas que no exigen una internación prolongada. Es decir, cirugías que se resuelven en el día y requieren un seguimiento breve antes del alta.
Según explicó la directora del centro asistencial, Lucrecia Motrico, esta modalidad permitirá agilizar intervenciones que hoy pueden demorarse por la disponibilidad de camas en el sector de internación quirúrgica.
La lógica es simple: al liberar camas de internación tradicional para los casos que realmente las necesitan, los quirófanos pueden avanzar con mayor regularidad sobre la lista de operaciones programadas.
De oficinas a sala de recuperación
El nuevo sector no se construyó desde cero: se acondicionó en dependencias que antes funcionaban como oficinas. La reconversión fue posible gracias al trabajo del personal de mantenimiento del hospital y a la colaboración de la Asociación de Amigos, que se ocupó del equipamiento.
La inauguración se concretó este jueves, con la presencia de las autoridades del nosocomio y de los vecinos que integran la entidad que acompañó el proyecto.
