Seis clásicos perdidos y una urgencia que ya no tolera más derrotas
La racha duele y los hinchas no aguantan otro golpe. ¿Qué cambió en Newell's para que esta vez el clásico no se les escape?
Newell's llega al clásico del domingo con una mochila pesada: seis derrotas consecutivas ante Rosario Central. Pero esta vez, el equipo de Frank Kudelka no va a Arroyito a especular. Con siete puntos de los últimos nueve y ya en zona de clasificación al Clausura, el rojinegro confía en un funcionamiento colectivo que poco tiene que ver con las individualidades.
Mientras Central cuenta con una megaestrella como Ángel Di María, en el Parque la apuesta es otra: la suma de las partes. Sin jugadores "distintos", Newell's encontró en el ensamble de piezas su mejor versión. Y si tres cuestiones básicas se alinean, el clásico podría teñirse de rojinegro.
Los pibes, el corazón del equipo
El sentido de pertenencia en Newell's hoy pasa por los juveniles. El capitán Luca Regiardo, el arquero Josué Reinatti y Facundo Guch son tres pibes que debieron crecer de golpe y se volvieron determinantes. También Franco Escobar, producto de la cantera que regresó tras su paso por el exterior, aporta esa identidad de la casa.
Ese empuje juvenil puede ser clave, aunque el peso del partido no recae solo en ellos.
Los referentes que llegaron de afuera
Del otro lado, la experiencia está representada por los "importados": Matías Cóccaro, Walter Mazzantti y Lautaro Giannetti. Los tres ya consolidados, transmiten sus horas de vuelo en un duelo que se presume caliente y picante desde las 14.45 en el Gigante.
Kudelka, el DT que cambió la cara
Frank Kudelka asumió justo una rueda atrás, en el clásico pasado. Ahora conoce a su plantel a la perfección y cuenta con refuerzos que él pidió. Logró que el equipo sea competitivo, serio y que casi siempre se mantenga en partido, algo que se había perdido en el Parque antes de su llegada.
La urgencia de ganar es real: los hinchas vienen padeciendo la racha y necesitan otro final. Las cartas leprosas pasan por lo colectivo, el funcionamiento grupal y el bloque completo. Entre la rebeldía de los pibes, el aporte de los referentes y la pericia de Kudelka, Newell's llega de pie a un clásico que promete. La tiene difícil, pero no imposible.