Seis condenados por vender cocaína en Junín: adentro, la maniobra que los delató
Seis personas aceptaron su culpa y ya tienen condena por vender cocaína en Junín de los Andes. Las penas, los roles y la maniobra con billeteras virtuales que usaban para mover el dinero: todo quedó detallado en la audiencia.
El fiscal jefe Gastón Ávila llevó a la audiencia un acuerdo pleno y los seis integrantes de una banda que comercializaba estupefacientes en Junín de los Andes terminaron declarados penalmente responsables. Las penas llegan hasta los 6 años de prisión efectiva.
Todos los imputados reconocieron su responsabilidad en los hechos. En la audiencia, Ávila describió cómo estaba armada la estructura y qué tarea cumplía cada uno en la distribución de clorhidrato de cocaína en distintos puntos de la ciudad.
Quién era quién en la organización
Miguel Ángel Aguirre fue señalado como el líder y organizador del grupo. Recibió la pena más alta: 6 años de prisión de cumplimiento efectivo y multa, como autor de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio, agravado por la participación organizada de tres o más personas.
Tomás Fausto Giménez tenía a su cargo el acopio y el fraccionamiento de la sustancia en el barrio Nehuenche. La condena fue de 3 años y 6 meses de prisión efectiva y multa, por participación secundaria en el comercio agravado de drogas, en concurso real con tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil.
Los otros cuatro integrantes recibieron 3 años de prisión de ejecución condicional y multa como partícipes secundarios del comercio de estupefacientes agravado, con distintas reglas de conducta. Mario Rubén Aguirre deberá cumplir esas pautas durante 4 años; Armando Héctor Ricci, por 3 años; y Jeremías Emanuel Dinamarca y Eric Ezequiel Arriagada, por 2 años cada uno.
Las condiciones que deberán cumplir
Para los cuatro condenados con prisión en suspenso, el tribunal fijó una serie de obligaciones: someterse al control de la Dirección de Población Judicializada, no tener contacto entre los miembros de la organización, no vincularse con sustancias estupefacientes, fijar domicilio y no cometer un nuevo delito, entre otras.
Además, se dispuso el decomiso de más de $5,2 millones y de $400 dólares estadounidenses secuestrados en los allanamientos, al considerarlos provecho del ilícito. También se incautaron y destruirán balanzas de precisión, elementos de fraccionamiento, teléfonos celulares y una pistola calibre .22.
Como no se renunció a los plazos procesales de impugnación, las penas efectivas de Aguirre y Giménez empezarán a ejecutarse recién cuando venzan los términos legales. La audiencia de constitución de detenidos quedó prevista para el próximo 18 de noviembre.
Cómo funcionaba la banda
La investigación del Ministerio Público Fiscal junto a la Policía Provincial estableció que el grupo operó entre el 7 de enero y el 30 de abril de 2026 en Junín de los Andes.
Aguirre encabezaba la estructura: conseguía la cocaína y coordinaba el fraccionamiento en dosis de 0,5 gramos en distintos domicilios que funcionaban como puntos de acopio. En los allanamientos del 2 de mayo, las fuerzas de seguridad secuestraron 187,65 gramos de clorhidrato de cocaína, equivalentes a más de 1.250 dosis umbrales.
Las ventas directas se hacían en plazas y en la vía pública por parte de los revendedores, que después giraban el dinero recaudado al líder mediante transferencias por billeteras virtuales.