Seis de cada diez adultos argentinos tienen exceso de peso: la advertencia de una nutricionista santiagueña
Marisol Orellana viajó a Buenos Aires para un congreso sobre obesidad y volvió con una advertencia que incomoda: la abundancia en las góndolas no es sinónimo de buena nutrición. La nutricionista termense apuntó a los productos que más se consumen en Argentina y explicó por qué la clave está en lo que llega a la mesa.
La licenciada en Nutrición Marisol Orellana, de Termas de Río Hondo, participó del Congreso Argentino de Obesidad y Dismetabolismo en Buenos Aires y advirtió que la amplia oferta de alimentos no garantiza una buena nutrición. La profesional insistió en la necesidad de moderar los ultraprocesados y construir hábitos saludables desde la infancia.
Orellana remarcó que la formación continua y la actualización de conocimientos son claves para acompañar a las personas en el cuidado de su salud. Además, señaló que la obesidad no se limita al peso corporal: también puede afectar la salud metabólica y la calidad de vida.
“Necesitamos comprender mejor sus causas y ofrecer herramientas concretas para prevenirla y tratarla”, sostuvo la nutricionista al referirse a la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva integral.
Qué poner en el carrito
Uno de los ejes que más subrayó la profesional termense es la calidad de lo que se consume a diario. Según explicó, la gran disponibilidad de productos alimenticios no implica necesariamente una buena nutrición: muchos contienen altos niveles de azúcares, sodio, calorías y grasas poco saludables.
En ese sentido, puso el foco en reconocer los alimentos ultraprocesados —gaseosas azucaradas, golosinas, snacks y galletitas, entre otros— y moderar su consumo habitual.
También destacó la utilidad del sistema NOVA, una clasificación que ordena los alimentos según su grado y finalidad de procesamiento. Esta herramienta permite identificar los productos ultraprocesados y tomar decisiones más conscientes al momento de elegir qué consumir.
“El sistema NOVA es una herramienta práctica que nos ayuda a reconocer los ultraprocesados y a tomar decisiones más conscientes”, explicó Orellana.
La nutricionista subrayó que el objetivo no es tenerle miedo a la comida, sino priorizar los alimentos frescos, las preparaciones caseras y una alimentación variada y equilibrada.
Prevenir desde la infancia
Otro de los puntos que destacó Orellana es la necesidad de fomentar hábitos saludables desde los primeros años de vida. La profesional consideró fundamental prestar atención a la alimentación de niños y adolescentes, sobre todo frente al consumo frecuente de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados.
Promover el consumo de agua, incorporar frutas y verduras y ofrecer alimentos variados son algunas de las medidas que contribuyen a mejorar la nutrición y prevenir problemas de salud a largo plazo.
De acuerdo con los datos citados del Ministerio de Salud de la Nación y la Segunda Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, seis de cada diez adultos en Argentina presentan exceso de peso, mientras que el 41% de los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años tiene sobrepeso u obesidad.
Estas cifras reflejan la importancia de fortalecer la educación alimentaria y generar acciones de prevención que involucren a las familias, las escuelas y la comunidad.
Día Mundial de la Alimentación: una fecha para reflexionar
Cada 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una iniciativa impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el objetivo de generar conciencia sobre la seguridad alimentaria y la necesidad de garantizar el acceso a alimentos suficientes y nutritivos.
La fecha invita a reflexionar sobre los hábitos de consumo y la importancia de construir una relación más saludable.
