Seis de cada diez talleres metalúrgicos de Misiones no están produciendo

Trabajan al 40% de su capacidad y seis de cada diez instalaciones están frenadas. Desde la Cámara Metalúrgica marcan dos rubros que todavía se sostienen y una palabra que define el presente del sector: supervivencia.

· 6 min de lectura
Seis de cada diez talleres metalúrgicos de Misiones no están produciendo
Seis de cada diez talleres metalúrgicos de Misiones no están produciendo

La industria metalúrgica misionera atraviesa uno de sus peores momentos: apenas utiliza el 40% de su capacidad instalada y seis de cada diez instalaciones se encuentran paradas. Así lo describió Marcelo Sarasola, presidente de la Cámara Misionera de Industriales Metalúrgicos (Camim), en diálogo con El Territorio.

“Estamos trabajando a un 40% de la capacidad instalada en general de la industria metalúrgica”, afirmó el dirigente, que atribuyó la situación a dos frentes que se retroalimentan: la retracción del consumo interno y la menor actividad de las industrias que contratan piezas, herramientas, equipos y servicios del sector.

Un entramado de 300 empresas que resiste

La Camim nuclea a cerca de 300 firmas metalúrgicas en la provincia, con actividades y escalas muy diversas. Según el relevamiento de la entidad, esa cantidad se mantiene relativamente estable desde 2021, aunque hoy las empresas deben recalcular su producción y salir a buscar clientes cuando sus productos pierden mercado.

“Nosotros proveemos tanto a empresas como a consumidores finales y la caída del consumo interno, la baja de producción de las otras industrias a las que proveemos, hace también un factor directo para las pymes metalúrgicas”, sostuvo Sarasola.

Los dos rubros que todavía respiran

Dentro del mapa metalúrgico provincial, hay dos segmentos que conservan algo de movimiento: la fabricación de insumos y herramientas para el agro y los equipos vinculados al transporte de cargas, que van desde pequeños tráilers para ganado o mercadería hasta semirremolques.

“Dentro de las pymes metalúrgicas, esas dos son las que se mantienen un poco”, explicó el presidente de la Camim, aunque aclaró que ambos rubros también se resintieron y no alcanzan para compensar la caída general.

Costos que aprietan y una palabra que define el año

El escenario obliga a las firmas a revisar sus estructuras de costos, mejorar los procesos productivos y buscar oportunidades comerciales por fuera de los mercados habituales. Los aumentos en los servicios y las materias primas complican la operación diaria, y la energía aparece como el insumo más sensible.

“Los incrementos de energía afectan sensiblemente, es un insumo fundamental para la industria metalmecánica”, indicó Sarasola.

En cuanto al recurso humano, los costos se mantienen relativamente estables. La apuesta del sector pasa por la capacitación y la incorporación de tecnología para mejorar el rendimiento y compensar otros aumentos. “Se trabaja mucho también dentro de la empresa en tratar de ser más eficientes y reducir costos por ese lado”, añadió.

Brasil, más amenaza que oportunidad

La búsqueda de nuevos mercados es parte de la estrategia, pero no todos los destinos juegan a favor. Sarasola advirtió que Brasil, por las condiciones cambiarias y la cercanía, presiona sobre la producción local en lugar de abrir una salida comercial. Lo mismo ocurre con las importaciones desde China y otros orígenes.

“Brasil quizás es un poco más una amenaza que una oportunidad, por una cuestión cambiaria y de distancia”, sostuvo.

Paraguay, en cambio, aparece como un destino con posibilidades por el nivel de inversiones que registra, al igual que otras provincias argentinas donde las firmas misioneras podrían ofrecer sus capacidades técnicas. El costo logístico, sin embargo, limita el acceso directo a grandes proyectos de minería, energía o petróleo.

Ante ese panorama, el dirigente planteó la figura del proveedor de proveedores: pymes que se asocien o actúen como subcontratistas de compañías que participan en obras de mayor envergadura. “Hay una oportunidad de ser proveedor de proveedores. No están directamente como proveedores de proyectos, porque hay ciertas condiciones que para pymes locales son difíciles, pero quizás con alianzas o siendo subcontratistas es una oportunidad”, explicó.

De competidores a socios

Esa estrategia exige un cambio de mentalidad: dejar de ver a las otras firmas del sector como rivales y empezar a considerarlas aliadas para complementar capacidades, acceder a nuevos clientes y evitar inversiones redundantes en procesos que otra empresa ya desarrolla.

La estabilidad en la cantidad de empresas desde 2021 se explica, según Sarasola, por la diversidad de actividades del sector y la capacidad de reconversión de las pymes. “Por esta característica de ser muy variada, la pyme metalúrgica tiene la posibilidad de no depender de un solo producto o servicio”, señaló. Muchas firmas, además, tienen larga trayectoria y son conducidas por segundas o terceras generaciones, lo que les permitió atravesar otras crisis.

Con la capacidad instalada en torno al 40%, la prioridad no es ampliar instalaciones ni encarar grandes inversiones, sino sostener la actividad, recortar gastos y conseguir nuevos clientes. Para 2027 tampoco hay mejores perspectivas: “Creo que vamos a estar en la misma circunstancia que ahora, así que hay que seguir por ese lado de buscar llegar a otros mercados y ser más eficientes en lo que uno hace, para poder competir con esta amenaza de afuera”, afirmó.

Y cerró con una definición cruda del presente: “La palabra supervivencia es atinada para describir este escenario. Hoy las empresas están enfocadas en no cerrar, ya no en pensar estratégicamente cómo ampliar su actividad”.

Metal Misión 2026, la apuesta para acercar clientes

En paralelo a las dificultades productivas, la Camim busca generar espacios de vinculación entre las pymes y los grandes demandantes de bienes y servicios industriales. Ese fue uno de los objetivos de Metal Misión 2026, que reunió a firmas del sector con empresas referentes como Papel Misionero y Arauco.

La convocatoria apuntó a que las pymes conozcan los requerimientos de planificación, las características de los trabajos y las condiciones de pago de esos clientes de gran nivel, para ampliar su cartera y acceder a mercados extraprovinciales. “Buscamos tener de referencia a centros demandantes de gran nivel, empresas referentes en cuanto a lo que es un cliente demandante”, señaló Sarasola.

El encuentro también sirvió para que las firmas locales intercambiaran información sobre sus capacidades y evaluaran trabajos conjuntos. “Hay que cambiar la idea de decir que la otra empresa es la competencia: la otra empresa tiene que ser un aliado”, afirmó.

Con un balance positivo de la jornada, la cámara prevé realizar una segunda edición de Metal Misión antes de fin de año, dentro de las acciones para fortalecer a las pymes y mejorar su competitividad en un contexto donde la recuperación de la actividad todavía no aparece en el horizonte.

En cifras: 40% es el nivel de utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica misionera en lo que va de 2026, sin mejores proyecciones para 2027.

Más para leer

Misiones confirmó el aumento para estatales: el 8,5% llega en dos tramos y hay un detalle con el pan
Economía
Dejaban el tabaco de lado y apostaron a otra fruta: qué recibieron en Wanda
Economía
La construcción en Misiones vuelve a mover gente: el dato que ilusiona a los obreros
Economía
Misiones abre créditos al 15% para paneles solares: el cupo que se agota y nadie quiere quedar afuera
Economía
El trámite que se puede hacer en Jardín América hasta mañana
Economía
La marca de yerba que Ingrid Grudke sacó de Los Helechos y ya se vende en todo el país
Economía