Los vecinos del oeste de General Pico vienen reclamando desde hace años por las inundaciones que les complican el día a día. La obra ya está en marcha y tiene un número que lo explica todo.
La zona oeste de General Pico tiene en marcha una obra de desagües pluviales que apunta a cortar de raíz los anegamientos que se repiten con cada lluvia fuerte. Según informó la Administración Provincial del Agua (APA), la intervención busca mejorar la circulación, proteger las viviendas y dar respuesta a un reclamo que la comunidad viene sosteniendo desde hace años.
El proyecto se denomina "Readecuación de Desagües Pluviales de la Zona Oeste de General Pico – Primera Etapa" y contempla nuevos conductos, la puesta a punto de los canales que ya existen y una reorganización general del drenaje urbano para que el agua de lluvia escurra con más facilidad.
Qué se está haciendo hoy en la avenida Brunengo
El inspector de obra de la APA, Darío Aguilar, contó a la Agencia Provincial de Noticias que en esta etapa los trabajos se concentran en el acopio de conductos premoldeados de hormigón armado y sus tapas. Ese material se instalará sobre la avenida Brunengo, en el tramo que va desde la calle 333 hasta la rotonda de ingreso a la ciudad.
De acuerdo con lo que detalló Aguilar, la obra abarca alrededor de seis kilómetros de canales a cielo abierto y una extensión similar de conductos, pensados para captar y conducir mejor el agua de lluvia.
El inspector explicó que la zona arrastra problemas de inundaciones y que la intervención responde a un pedido vecinal de hace algunos años. "Los trabajos se reactivaron durante el último año y van a dar una solución a toda la zona oeste de General Pico", afirmó.
Un plan que cruza calles y rutas
Las tareas se despliegan en varios puntos estratégicos: las calles 333, 319, 311 y 303, la avenida Brunengo y los sectores vinculados a las rutas provinciales 4, 101 y 102. Allí se colocan conductos de hormigón y canales que evitan que el agua se acumule en la calzada.
Uno de los ejes del proyecto es la readecuación de los canales de la avenida Brunengo, donde se redistribuirá el agua para que el sistema no se sobrecargue en determinados sectores. A eso se suma una nueva conducción en el área de las rutas 101 y 102, que llevará los excedentes pluviales hacia el Bajo Malvicino, el destino final de todo lo que recolecta el sistema.
La infraestructura fue calculada para responder a lluvias intensas, tomando como referencia precipitaciones con un período de recurrencia de cinco años, con el fin de bajar el riesgo de anegamientos y mejorar el escurrimiento.
Qué gana el barrio con la obra terminada
Detrás de los aspectos técnicos hay un impacto directo en la vida diaria de los vecinos del oeste. La obra apunta a proteger las viviendas, facilitar el tránsito durante los temporales y reducir los problemas que genera el agua acumulada en las calles.
El objetivo final es contar con un sistema de desagües más eficiente, preparado para acompañar el crecimiento urbano de General Pico y mejorar las condiciones de habitabilidad de la ciudad.