Seis pampeanos se metieron en una campaña de la NASA: el eclipse que el ojo no ve
Una invitación inesperada llegó al Grupo de Astronomía Pampeano. Seis integrantes armaron las valijas y viajaron a Tornquist para una campaña financiada por la NASA. Lo que buscaban no se ve a simple vista.
El Grupo de Astronomía Pampeano tuvo un lugar protagónico en una campaña científica financiada por la NASA para estudiar la atmósfera de Titán, una de las lunas de Saturno. La cita fue el 21 de septiembre en Tornquist, una localidad bonaerense cercana a Bahía Blanca, y allí viajaron los seis integrantes del grupo. Fany Arrese, profesora de Física y parte del equipo, contó la experiencia en diálogo con InfoPico Radio.
La campaña se enmarca en un programa de la NASA dedicado a la observación del Sistema Solar, con Elliot Chang como investigador principal. Desde ese programa se financió todo el operativo destinado a estudiar el comportamiento de la atmósfera de Titán.
De una invitación al viaje
El puntapié inicial fue una invitación. «Hace un tiempo recibimos una invitación como Grupo de Astronomía Pampeano a participar de una campaña que se estaba haciendo sobre la observación de una de las lunas de Saturno», recordó Arrese. Después de los trámites de rigor, el grupo viajó completo. «Ahí fuimos los seis pampeanos del grupo de astronomía a participar», señaló.
Tres equipos, un mismo objetivo
En Tornquist confluyeron distintos grupos de trabajo. Por un lado, los seis integrantes del Grupo de Astronomía Pampeano, dos de ellos vinculados a la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa. Por otro, una delegación de la UBA encabezada por el investigador Mario Melita, acompañado por dos estudiantes. Y un equipo llegado de Estados Unidos, con tres investigadores principales y cuatro estudiantes.
«Fuimos dos instituciones las que pudimos participar, y entre ellos estábamos los pampeanos. Fue una experiencia hermosísima, la verdad, para aprender un montón», resumió Arrese.
Un eclipse que el ojo no registra
¿Por qué Tornquist? La profesora de Física lo explicó con una comparación simple: cuando hay un eclipse de Sol, el fenómeno se ve solo en una franja angosta del planeta. Con Titán pasa algo similar, pero con una diferencia clave: no se percibe a simple vista.
«El ojo no detecta nada, pero esa luna tapa esa estrella y ahí es cuando se produce ese eclipse», graficó. La franja de observación atravesaba puntos de Argentina y Chile, y Tornquist resultó el mejor sitio para los objetivos del equipo.
El dato que perseguían los investigadores tiene nombre propio: el flash central. Cuando la luz de la estrella atraviesa la atmósfera de Titán, se deforma. «Nosotros en física decimos que se refracta, y esa deformación dice mucho de cómo es la atmósfera de Titán, de cómo son los vientos, cómo son las temperaturas», describió Arrese.
Oficio de campo y mirada académica
El grupo pampeano aportó dos telescopios, pertenecientes a Julio Español y a Aldo Wilbergen. Y, sobre todo, aportó oficio: la capacidad de manejar el instrumental y configurar los parámetros para que los datos salieran como se necesitaban.
Del otro lado estaba la mirada académica, la que define qué hacer con esa información. Arrese destacó que el cruce funcionó en ambos sentidos. «Ellos vinieron sabiendo y reconociendo la experiencia del otro. Entonces fue fabuloso, porque los grupos pudieron retroalimentarse entre nosotros».
Según relató, los investigadores explicaban la parte teórica y, a la inversa, planteaban qué dato querían obtener para que los pampeanos ajustaran sus telescopios en consecuencia.
Lo que viene: análisis y nuevas investigaciones
La campaña no terminó con las mediciones. En los próximos días se conformará un grupo de trabajo para analizar en conjunto el material obtenido. Además, desde la facultad están proponiendo nuevas líneas de investigación. «A raíz de esta colaboración surgen otras colaboraciones», apuntó la docente, que puso el acento en el contexto del sistema científico argentino.
«En este marco de que la educación pública está siendo desfinanciada, y con toda la crisis que venimos viviendo, este tipo de colaboraciones suma un montón y también pone en relevancia la ciencia que se hace en La Pampa».
«Si no hubiera estado financiado, hubiéramos ido igual»
El financiamiento de la NASA cubrió hotel, comida y combustible para llegar hasta Tornquist, algo que Arrese valoró especialmente: «De repente moverse es todo un tema». Pero fue categórica sobre la decisión del grupo: «Si no hubiera estado financiado por NASA, hubiéramos ido igual, porque también entendemos que es una oportunidad de crecer como grupo, de establecer otros contactos».
Y cerró con una definición que resume el espíritu del equipo: «Son oportunidades que uno dice: no sé si se va a repetir. Entonces hay que aprovecharlas».


