Seis paredes del Chaltén se desmoronaron en una temporada: el informe que nadie esperaba
Seis sectores del macizo se desmoronaron en una misma temporada, pero el dato que dejó el informe de Garibotti no es el que todos esperaban.
Un informe del montañista Rolando Garibotti publicado por el American Alpine Journal documentó desprendimientos de roca en seis sectores del macizo de El Chaltén durante la temporada 2025-2026. Los episodios alcanzaron el Cerro Adela, El Mochito, el Filo del Hombre Sentado, la Aguja de la Silla, el sector oeste del Cerro Chaltén -Fitz Roy- y el Glaciar de los Tres.
El macizo es uno de los escenarios de montaña más reconocidos del mundo y recibe cada temporada a escaladores de distintos países que buscan rutas exigentes de la Patagonia, además de miles de visitantes que recorren los circuitos turísticos.
El relevamiento no plantea una situación excepcional para toda la zona turística, pero ubica estos acontecimientos dentro de un fenómeno que se viene observando desde temporadas anteriores en sectores de alta montaña. El propio reporte señala que este tipo de grandes desprendimientos se ha vuelto recurrente en el macizo.
Por qué se producen
Garibotti vincula los episodios con la combinación de dos procesos. Por un lado, la degradación del permafrost, es decir el suelo o la roca que permanece congelado durante períodos prolongados y que, al perder estabilidad por cambios de temperatura, puede modificar la cohesión de los sectores rocosos.
Por otro, el retroceso y adelgazamiento de los glaciares, que reduce el soporte que el hielo ejerce sobre determinadas laderas. La suma de ambos fenómenos favorece la inestabilidad en algunos sectores de alta montaña.
No es una observación nueva. En el balance 2021-2022, Garibotti ya advertía sobre cambios climáticos y episodios de caída de roca, hielo y colapsos de seracs en distintos sectores de la Patagonia austral.
Una temporada sin víctimas fatales
El informe también aporta un dato clave para dimensionar la situación: a pesar de los desprendimientos registrados, hubo pocos accidentes en comparación con temporadas estivales recientes y ninguno resultó fatal, según señala el relevamiento.
La temporada anterior, 2024-2025, había tenido un saldo distinto: siete accidentes graves por desprendimientos de roca, algunos con fracturas y uno con una conmoción cerebral severa. Tres requirieron rescates externos.
Es decir, la presencia de grandes desprendimientos durante 2025-2026 no se tradujo en un incremento de víctimas.
Un fenómeno para seguir de cerca
El nuevo reporte aporta otra fotografía sobre las transformaciones naturales que atraviesa uno de los paisajes más reconocidos de Santa Cruz.
Los cambios en glaciares y sectores de permafrost tienen especial relevancia para quienes realizan escalada y actividades técnicas de alta montaña, donde la evaluación de las condiciones forma parte de la planificación de cada recorrido.
El informe no establece una situación de peligro general para El Chaltén ni para sus visitantes, sino que documenta fenómenos registrados en sectores específicos del macizo durante la temporada.
La información permite seguir una evolución que los especialistas observan desde hace años: la montaña está cambiando y esos cambios también modifican algunas de las condiciones que encuentran quienes se internan en sus sectores más exigentes.