Seis partidos opositores volvieron a sentarse en una casa de Villa Amalia y ya hablan de un frente provincial. Lo que define el documento que firmaron toca de lleno la vida cotidiana de los pampeanos, y hay un punto que todavía nadie quiere nombrar en voz alta.
Dirigentes de la Unión Cívica Radical, el PRO, La Libertad Avanza, el MID, el Mofepa y CO se volvieron a ver las caras este viernes en Santa Rosa. La cita fue a puertas cerradas, en un domicilio de Villa Amalia, y la única voz que salió a hablar con la prensa fue la de Hipólito Altolaguirre, uno de los referentes de la UCR en la mesa.
“Estuvimos analizando los puntos, las cuestiones de la agenda provincial, vamos con muchas coincidencias, así que se está avanzando en el gran frente”, contó el radical. Y enseguida puso paños fríos sobre la rosca más esperada: “No se está hablando de candidaturas, la construcción primero pasa por el frente, por lo que queremos de la provincia, cuáles son los objetivos”.
El encuentro terminó con un comunicado firmado por todas las fuerzas, en el que se comprometieron a sostener reuniones de trabajo semanales y a armar una mesa de diálogo permanente con los presidentes de cada partido sentados a la misma mesa.
Un paso a paso que todavía no está cerrado
Consultado sobre si la reunión había servido para ganar confianza entre los participantes, Altolaguirre fue cauto: “Se está construyendo, la confianza cuesta mucho generarla, así que vamos paso a paso. Con algunos nos conocemos de hace mucho tiempo, con algunos empezamos a conocernos y hay que generarla”.
El dirigente también se ocupó de despejar una etiqueta que suele aparecer cuando se habla de este tipo de alianzas: “Sale siempre que esto es un frente antiperonista y esto no es un frente antinadie. Nosotros queremos un frente para que nuestra provincia cambie, queremos un frente donde no se excluya a nadie, sino que estén todos incluidos y eso es lo que vamos a estar comunicando”.
Y sumó: “Estamos hablando de un frente provincial donde va a estar la idiosincrasia de los pampeanos, donde van a estar todos los partidos que hace más de 43 años estamos trabajando para cambiar el rumbo de nuestra provincia y en ese camino vamos a ir”.
Las preguntas que incomodan
La conferencia breve de Altolaguirre dejó varios temas abiertos. Cuando se le preguntó si el radicalismo está dispuesto a resignar banderas históricas en nombre de este frente, respondió: “Dentro del frente estamos analizando las propuestas. Y no tengan dudas que este frente va a defender la educación pública, va a defender toda la historia del radicalismo en la Pampa, la va a estar defendiendo con todas las cuestiones que cada uno de los partidos va a estar sumando”.
La consulta siguiente fue más filosa: si aceptarían un candidato propuesto por La Libertad Avanza. “No, todavía no se ha llegado a hablar de eso. Todavía no está cerrado un frente y los candidatos van a ser electos en base a lo que establezca la carta constitutiva, porque no es que uno puede imponer. Nosotros tenemos leyes provinciales y cada uno podrá hacer lo que quiera o no”, contestó.
Y remarcó el orden de prioridades que se fijaron: “Nosotros estamos trabajando en el frente. Ustedes están poniendo ya las candidaturas y primero hay que cerrar un frente, primero hay que tener los puntos en común, primero hay que tener en cuenta cómo se va a gobernar y en eso se está avanzando”.
Hubo una última pregunta incómoda, sobre si en esas mesas se discute el achique del Estado y los despidos de empleados, una de las banderas de la política libertaria. La respuesta fue esquiva: “Todas las comunicaciones del frente se van a ir dando a través de los comunicados”.
Qué dice el documento que firmaron
El comunicado conjunto fue más allá de la foto y enumeró los ejes que pretenden abordar. Allí señalaron que “los compromisos expresan una convicción compartida: los pampeanos merecemos una alternativa política capaz de construir un futuro distinto, a partir del diálogo, la unidad y el trabajo conjunto”.
En ese marco plantearon que la provincia necesita acuerdos de fondo en infraestructura, educación, salud, producción, federalismo, seguridad y justicia. Según el texto, esos acuerdos permitirían “fortalecer las instituciones, garantizar la seguridad jurídica, generar condiciones favorables para la inversión y el desarrollo, y así superar décadas de estancamiento”.
Los espacios participantes manifestaron su voluntad de transformar esos puntos en una propuesta común de gobierno, con reformas y cambios orientados a “mayores niveles de libertad, desarrollo y oportunidades”.
El que se fue sin hablar
Entre los que participaron del cónclave opositor hubo una presencia que llamó la atención: el vocero presidencial Adrián Ravier. Al salir, se negó a dialogar con el equipo de este medio, que era el único presente en ese momento, y lanzó una acusación: “Con ustedes no hablo porque son mentirosos e impresentables”.
La negativa a hablar contrasta con su historial de declaraciones públicas. Ravier había asegurado que la actividad económica creció cerca de un 10% desde el inicio de la gestión de Javier Milei, sostuvo que los docentes universitarios habían recibido un incremento superior al 28% en junio y atribuyó parte de las dificultades para pagar los créditos de las familias endeudadas a la falta de educación financiera, dejando de lado las advertencias sobre el deterioro económico.
El vocero, que hace un año fue elegido diputado nacional por una gran cantidad de pampeanos, sigue sin querer hablar públicamente.