Seis votos, dos convenios con el FAMP y un detalle que los tres concejales opositores no dejaron pasar
Seis votos a favor, tres en contra y dos convenios con el FAMP: la pulseada entre plazas y escaleras contra la reconversión industrial que dejó al descubierto la votación en el Concejo de Ushuaia.
El Concejo Deliberante de Ushuaia aprobó este miércoles dos convenios con el Fondo para la Ampliación de la Matriz Fueguina (FAMP) que abrirán financiamiento para espacios recreativos y para la puesta en valor de las escaleras urbanas de la ciudad. La votación no fue unánime: seis ediles acompañaron y tres rechazaron.
Qué se aprobó
El primero de los asuntos tratados, el 961 del período 2026, ratificó en todos sus términos el Decreto N.º 1941/2026 y el Convenio N.º 23.772. Ese acuerdo habilita financiamiento institucional para el desarrollo, la construcción y el equipamiento de espacios públicos y recreativos en distintos sectores de la capital provincial.
El segundo, el 962, hizo lo propio con el Decreto N.º 1942/2026 y el Convenio N.º 23.773. Los recursos de ese convenio se destinarán al proyecto “Puesta en valor escaleras ciudad”, orientado a la reparación, el reacondicionamiento y el mantenimiento de la infraestructura peatonal de las escaleras urbanas.
Cómo se repartieron los votos
Los concejales que votaron a favor fueron Ávila, De la Vega, Escalante, Ojeda, Oyarzún y Pelloli. Pelloli y Oyarzún fueron los encargados de fundamentar el acompañamiento: sostuvieron que las obras responden a demandas históricas de los vecinos, mejoran la infraestructura turística y urbana y permiten dinamizar el empleo local a través de la obra pública, en un contexto marcado por la caída de los ingresos coparticipables nacionales.
Ambos ediles también destacaron que el FAMP cuenta con la participación de autoridades del gobierno nacional en su conducción, lo que —según su argumentación— respalda la viabilidad técnica e institucional de los convenios alcanzados.
El rechazo y el debate de fondo
En la vereda opuesta quedaron Espeche, Freiberger y Tavarone, quienes votaron en contra. Su postura se apoyó en el objetivo legal y fundacional del FAMP: promover la reconversión de la matriz productiva y el desarrollo industrial, científico y logístico de Tierra del Fuego.
Para los tres ediles, las intervenciones en plazas y escaleras deberían financiarse estrictamente con partidas del presupuesto municipal ordinario. En ese sentido, plantearon que los recursos del fondo provincial deben priorizar la generación de empleo genuino frente a la situación de desempleo y la crisis del sector industrial.