Sello profesional bioquímico: la ley que busca frenar la falsificación y proteger al paciente
La Legislatura chaqueña aprobó una ley que crea el Sello Profesional Bioquímico. ¿Qué cambios trae y cómo protege a los pacientes? Conocé los detalles de esta normativa que busca frenar la falsificación y modernizar el sistema sanitario.
La Legislatura del Chaco aprobó una nueva ley que crea el Régimen de Sello Profesional Bioquímico, una herramienta que promete cambiar las reglas del juego en el sistema sanitario provincial. La norma, impulsada por la diputada justicialista Pía Chiacchio Cavana, establece un control estricto sobre los sellos que avalan los estudios de laboratorio, tanto en su versión física como digital.
Con 22 votos afirmativos, una abstención y un voto en contra, la iniciativa se convirtió en ley tras un debate que incluyó críticas y pedidos de modificación. Pero, ¿qué implica realmente esta nueva regulación y por qué genera tanto revuelo?
Los cinco pilares de la nueva ley
Chiacchio Cavana detalló los cinco cambios fundamentales que introduce la normativa. El primero es la obligatoriedad de la identificación del profesional: cada estudio de laboratorio deberá llevar la firma, la fecha y el sello de un bioquímico autorizado. Esto, según la diputada, brinda certeza al paciente sobre quién realizó el análisis.
El segundo punto establece que el Colegio de Bioquímicos del Chaco será el ente emisor y fiscalizador de los sellos, con facultades para aplicar sanciones ante su uso indebido. En tercer lugar, la ley avanza hacia la digitalización: el sello digital tendrá plena validez jurídica y estará asociado a mecanismos como códigos QR o tokens para verificar su autenticidad.
Además, se crea un registro de sellos bioquímicos y se establece un control sobre la confección de los sellos físicos, de modo que las imprentas deberán contar con una orden del Colegio para emitirlos.
Más seguridad para el paciente y los médicos
La autora del proyecto enfatizó que la ley protege directamente a los pacientes, ya que muchas decisiones médicas se toman a partir de un estudio bioquímico. "Este proyecto de ley le da más seguridad al paciente", sostuvo, y agregó que dificulta la falsificación o el ejercicio ilegal de la profesión, al impedir que se utilicen sellos ajenos, falsificados o no habilitados.
La trazabilidad es otro de los beneficios destacados: permite vincular un documento con un profesional determinado, protegiendo también al bioquímico que lo elabora. "Finalmente, genera modernización porque el proyecto no se queda en el sello físico tradicional de tinta sino que el QR o el token permite verificar la vigencia de la matrícula", explicó Chiacchio Cavana.
La diputada resumió el espíritu de la norma en tres certezas: "Cada vez que una persona reciba un resultado de un laboratorio habrá certeza sobre quién lo hizo, que sea un profesional habilitado y que el documento sea auténtico". También agradeció la participación del Colegio de Bioquímicos en la elaboración del texto.
Las voces en contra y los cambios de último momento
No todo fue apoyo unánime. El diputado Ernesto Blanco, del interbloque Chaco Puede, adelantó su voto negativo antes de la votación. Consideró que la ley se superpone con la normativa de matriculación existente (ley 4245-G) y que otorgar al Colegio facultades de fiscalización y sanción "es superponer la función del Estado con la de un Colegio".
Por su parte, el presidente del interbloque, Iván Gyoker, solicitó "pequeñas" modificaciones al artículo 8, específicamente que se agregara a la parte sancionatoria la frase "sin perjuicio de las atribuciones propias de las fiscalizaciones sanitarias". Tras un cuarto intermedio, la votación se concretó con el resultado mencionado.