Semana clave para las universidades: Rosario se prepara para una nueva marcha federal
¿Qué pasará el martes en Rosario? Los detalles de la movilización que podría definir el futuro de la universidad pública.
La Universidad Nacional de Rosario (UNR) y los gremios ultiman los detalles de lo que promete ser una jornada de protesta masiva en las calles de la ciudad. El próximo martes 12 de mayo, Rosario se sumará a la convocatoria nacional en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una normativa que, según denuncian las autoridades académicas, el Gobierno nacional se niega a aplicar a pesar de haber sido aprobada por el Congreso.
La concentración comenzará a las 15.30 en la Plaza San Martín. Desde allí, la columna de manifestantes marchará hacia el Monumento Nacional a la Bandera, donde a las 17 se llevará a cabo el acto central. “Es muy importante que podamos ser muchos; todas las veces que tuvimos alguna respuesta fue en el contexto de estas manifestaciones federales”, señaló el rector de la UNR y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci.
“Un ahogo perverso”
El titular de la UNR graficó con crudeza la situación actual, indicando que las universidades están operando apenas con el 0,4 por ciento del PBI, el piso histórico de inversión para el sector. Según Bartolacci, las transferencias nacionales cayeron más de un 45 por ciento desde 2023, lo que ha provocado renuncias masivas de profesionales y el deterioro de la infraestructura básica.
“Es como en una casa: cuando uno no va arreglando lo que se rompe, el deterioro después de un tiempo es grave”, comparó el rector. Además, cuestionó la estrategia judicial del Ejecutivo para dilatar la entrega de recursos: “Es una ley absolutamente razonable que no compromete fiscalmente al Estado. Mantener a las instituciones a la mitad de sus capacidades es algo perverso”.
El reclamo gremial: salarios y becas
Desde el gremio docente Coad ratificaron el paro total de actividades para el martes y recordaron que la lucha no solo es por los gastos de funcionamiento, sino por la recomposición salarial de los trabajadores, quienes denuncian una pérdida del poder adquisitivo superior al 25 por ciento en el último año.
“Exigimos salarios dignos y becas que garanticen que los estudiantes puedan entrar y quedarse en la universidad. El esfuerzo de los trabajadores no puede ser infinito”, expresaron a través de un comunicado, sumando a los reclamos la transparencia en el uso de los fondos y una cobertura de salud digna.