Semana de paro en las universidades: el duro reclamo que pone en jaque a la educación pública
¿Qué pasa con el 28,5% que el Gobierno les debe a los docentes universitarios? La medida de fuerza que paraliza las aulas y el reclamo que no para de crecer.
Los docentes universitarios de todo el país inician una huelga de siete días que promete ser histórica. El Gobierno nacional debe un 28,5% de aumento salarial y la medida de fuerza busca que se cumpla la ley y una cautelar que ordena recomponer los ingresos.
La CONADU Histórica confirmó un paro nacional docente y nodocente que se extenderá del 18 al 22 de agosto. La decisión se tomó en un Congreso Extraordinario, tras una jornada previa de 24 horas de protesta, y profundiza el plan de lucha contra el ajuste del Gobierno.
Verónica Botto, secretaria adjunta de la Asociación de Docentes Universitarios (ADU), dialogó con "Buen Día Comodoro" por SETA TV y explicó los motivos de la medida: "El paro de una semana confirmada surge del pago de la deuda salarial, del cumplimiento de la ley y de la cautelar que ordena recomponer los ingresos".
¿Por qué rechazan el acta del 10 de junio?
Botto fue contundente al explicar por qué la ADU no firmó el acuerdo con el Gobierno: "Nosotros no somos signatarios del acta del 10 de junio porque consideramos que el gobierno en ese acta ha dejado muchas cosas afuera. Nuestro congreso no estuvo de acuerdo con firmarlo".
Además, denunció que el Gobierno adelantó la convocatoria a paritarias como respuesta a la medida de fuerza: "Ya habíamos sacado el paro para la semana que viene y, después de que salieron esas dos medidas —la de la semana que viene completa y la de este miércoles—, el gobierno adelantó la fecha del llamado a paritarias. Lo que había prometido para mediados de septiembre lo movieron para el primero de septiembre. Veremos a ver qué sale de ahí".
La deuda salarial que no se paga
La dirigente remarcó que el Gobierno debe cumplir con la cautelar que ya está firme. "Consideramos que, además de lo que nos deben por la cautelar que ya está firme —lo que se fue a la justicia pidiendo que se cumplan los artículos 5 y 6 de la ley, que son específicamente salariales, para docentes y no docentes, y a la vez todas las becas para los estudiantes—, el gobierno no ha cumplido tampoco parte de lo que dijo en el acta del 10 de junio".
Y subrayó: "Ya nos tienen que pagar el 28,5% que nos deben y sentarnos a discutir otras situaciones que hacen al trabajo, no solamente a lo salarial".
Clases públicas y abrazo a la universidad
En el marco de la huelga, convocaron a un abrazo simbólico a la universidad para este miércoles 19 de agosto. Además, en Comodoro se organizan clases públicas como forma de presión. "Es una forma de presionar al gobierno para que vea que nosotros seguimos cumpliendo con nuestro trabajo y que los que no cumplen son ellos. Hay una ley votada por el Congreso y que el gobierno ha decidido no hacerle caso", explicó Botto.
La secretaria adjunta aclaró que "el paro es desde el martes hasta el sábado, pero hay actividades en ese marco".
El impacto en docentes e investigadores
Botto advirtió sobre la difícil situación que atraviesan los docentes: "El docente universitario en este momento, como muchos trabajadores de la Argentina, está sobreempleado y viendo qué hace para que alcance; ese es el problema. Hay problemas para cubrir cargos docentes, en eso se nota y es un desgaste por desgranamiento".
También se refirió a los jóvenes que ven truncado su futuro académico: "El que pensaba hacer una carrera —más allá de que después las cosas a veces resultan o no—, el que se proyectaba un futuro como investigador o avanzar en tal tema de estudio, ahora está diciendo 'no voy a poder, esto mi país no lo quiere'. Eso lo estamos viendo también en las charlas con los becarios jóvenes o con los que están encarando un doctorado o un posgrado: 'bueno, no sé, tengo que pensar otra cosa, tengo que pensar si me voy o de qué voy a vivir'".
La referente de ADU fue dura al describir la situación: "Nunca fueron carreras —ni la docencia universitaria ni la investigación— que te paguen y te permitan darte una vida de lujo; nunca fue así. Pero ahora directamente atenta contra la supervivencia; es otra situación".
Críticas al discurso individualista
Por último, Botto apuntó contra el "discurso individualista" que atribuyó a quienes hacen política: "Yo creo que algunos gobiernos o algunas personas que hacen políticas realmente piensan que el punto donde están o hasta donde llegaron es un logro personal y que todo es un logro absolutamente personal. Los que estamos en la academia, que cada vez que escribís algo tenés que poner de dónde venís, de dónde sacaste y en qué papers te apoyaste, sabemos que las cosas casi todas se construyen con participación no solo de uno sino de todo un entorno, de una familia, de una provincia o de una nación que te permite trabajar bien. Obviamente hay un sacrificio y un esfuerzo personal, eso nadie lo discute, pero se hace en comunidad; uno no vive aislado del resto. ¿Cómo no me va a importar que el de al lado esté bien? Me parece terriblemente cruel que muchos piensen 'bueno, si vos no fuiste capaz, es tu problema'".