Señaló su panza, cruzó frases con la tribuna y la noche en Racing estalló
Un gesto con la mano en el abdomen y frases cruzadas con la tribuna: el refuerzo uruguayo quedó en el centro de la bronca tras el clásico, y los hinchas no lo perdonaron.
El clásico de Avellaneda no trajo calma en Racing. El empate 1-1 ante Independiente dejó un clima de malestar que se trasladó de la cancha a los pasillos del Estadio Presidente Perón, y tuvo como protagonista a un refuerzo uruguayo que terminó cruzado con su propia gente.
Cuando los jugadores se retiraban del campo, la tribuna descargó silbidos e insultos que no solo apuntaban al rendimiento del equipo: también había reproches para la Comisión Directiva que encabeza Diego Milito. En ese contexto, Alfonso Espino reaccionó de una manera que no cayó nada bien.
El gesto que encendió la mecha
Las cámaras captaron al defensor señalándose la zona del abdomen, justo cuando desde las tribunas le recriminaban su estado físico y su peso. Después, según quedó registrado, el lateral también se cruzó con los hinchas con frases dirigidas hacia la platea.
La secuencia se viralizó en cuestión de minutos y multiplicó la bronca de los simpatizantes, que descargaron su fastidio en redes sociales. “No puede jugar más en Racing”, escribió uno de ellos, mientras otro apuntó: “No se puede burlar de la gente”.
Pocos minutos y mucha desaprobación
El malestar hacia Espino no es casual. El uruguayo suma muy pocos minutos con la camiseta de la Academia y su rendimiento está lejos de aquel nivel que mostró en el fútbol europeo. Ese contraste, sumado al gesto del final del clásico, hizo crecer de forma exponencial el rechazo de una tribuna que no toleró que un recién llegado enfrentara así a los socios que piden explicaciones.
La jornada, marcada por la bronca, dejó un episodio que ya es tema de conversación entre los hinchas y que complica todavía más el presente futbolístico del equipo.