Separación y vivienda social: el IPRODHA define quién se queda con la casa
¿Qué pasa con la vivienda social cuando una pareja se separa y hay hijos? El IPRODHA estableció nuevas reglas para que el hogar no se pierda. Conocé los requisitos y el beneficio económico.
El Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) oficializó nuevas reglas para que, tras una separación, el hogar no se pierda cuando hay hijos menores de por medio. La resolución busca proteger a quienes quedan al cuidado de los chicos.
Se trata de la Resolución Reglamentaria Nº 00242/26, publicada en el Boletín Oficial de Misiones, que crea el “Procedimiento Administrativo Especial de Readjudicación y Sostenimiento Habitacional”. El objetivo es claro: que la ruptura de la pareja no implique también quedarse sin techo.
¿Quién puede conservar la vivienda?
La norma establece que, ante el fin de un matrimonio o una unión convivencial, podrá quedarse con la titularidad quien integre el grupo familiar declarado originalmente y ejerza el cuidado efectivo de los menores. Sin distinciones de género u orientación sexual, siempre que se acredite la presencia de chicos a cargo.
De esta manera, el IPRODHA formaliza un mecanismo para resolver una situación que antes generaba conflictos: quién continúa como adjudicatario después de la separación. La medida se fundamenta en la necesidad de asegurar la continuidad habitacional de quien cuida a los menores y contempla el impacto económico que implica la salida de uno de los convivientes.
¿Qué trámite hay que hacer?
La readjudicación no es automática. El interesado debe presentar una nota formal declarando que reside en el inmueble y acompañar documentación que acredite la nueva situación familiar. Entre los requisitos figuran la sentencia de divorcio o una renuncia de condominio ante escribano, la tenencia judicial de los hijos y la demostración de ingresos para seguir pagando la vivienda.
Además, la Dirección de Trabajo de Campo, dependiente de la Gerencia Social del IPRODHA, realizará un informe socioeconómico para verificar la residencia efectiva de los menores y del adulto a cargo, así como las condiciones económicas del grupo.
¿Hay ayuda económica?
Sí. La resolución contempla una bonificación de hasta el 40% sobre la cuota neta, los intereses de financiación y el Fondo Solidario de Desarrollo Habitacional durante 24 meses consecutivos. El beneficio busca facilitar la adaptación del hogar cuando los gastos pasan a depender de un solo ingreso.
El nuevo titular también puede optar por el descuento por planilla de sueldo si es agente público, o adherir al débito automático para mantener los pagos al día.
El foco está en los menores
El IPRODHA remarca que su política habitacional prioriza a las familias con hijos menores, sin importar la orientación sexual o identidad de género de los progenitores. La idea es unificar criterios y evitar que una separación obligue a los chicos a dejar la vivienda social en la que viven.
El procedimiento alcanza a las viviendas adjudicadas por el Instituto y estará sujeto a la verificación administrativa y socioeconómica correspondiente en cada caso.