Siempre hubo conflicto con Buenos Aires: qué cambió para los vecinos de Alvear
Durante años, cada lluvia fuerte encendía la misma tensión entre La Pampa y Buenos Aires. Ahora firmaron un acuerdo que muchos esperaban desde hace tiempo, pero el anuncio no disipó todas las dudas.
La intendenta de Intendente Alvear, Agustina García, celebró la firma de convenios entre La Pampa y Buenos Aires para encarar obras conjuntas frente a la crisis hídrica. La localidad ya superó los 700 milímetros de lluvias en el año y declaró la emergencia.
En diálogo con la Agencia Provincial de Noticias, García destacó el entendimiento entre los gobernadores Sergio Ziliotto y Axel Kicillof para trabajar en la cuenca del Río Quinto. Para la jefa comunal, se trata de "un paso muy importante" que permite abordar el problema de manera regional y coordinada.
"En otras ocasiones siempre hubo conflicto con la provincia de Buenos Aires. Avanzar en un acuerdo y en la firma de un convenio para realizar obras en conjunto en lo que tiene que ver con la cuenca del Río Quinto es importante porque nos beneficia a todos", señaló.
García remarcó que el objetivo es encontrar soluciones comunes y no trasladar el agua de un lado a otro. "No se trata de sacarse el agua uno y mandársela al otro, sino de un trabajo en conjunto entre vecinos, porque somos vecinos, para sobrellevar la situación que se espera o que se prevé de la mejor manera posible", afirmó.
Una situación hídrica compleja
La localidad acumula más de 700 milímetros de precipitaciones en lo que va del año, cuando el promedio anual ronda los 600. El año pasado las lluvias llegaron a los 1.200 milímetros, casi el doble de lo habitual, por lo que es el segundo año consecutivo con registros por encima de la media.
A eso se suman el nivel de las napas y el aporte del Río Quinto, que reducen la capacidad de absorción del suelo. "En mayo tuvimos una precipitación importante, de 200 milímetros. El suelo no alcanzó a absorber porque la absorción es muy baja y eso se debe al aporte del sistema de napas que hace el gran caudal que trae el Río Quinto", explicó García.
La intendenta admitió que "en la localidad existe preocupación, principalmente entre los productores", ante la posibilidad de que las lluvias de primavera y verano superen los valores habituales. Aunque aclaró: "Todavía no es temor, pero sí hay preocupación respecto de lo que puede llegar a pasar".
Obras para mejorar los desagües
En paralelo, el municipio avanza con tareas de prevención: alteos en caminos vecinales y elevación de sectores que suelen anegarse. También presentó un proyecto en el programa ProPaYS para recambiar las alcantarillas del canal de acceso Centenario, uno de los principales desagües de la localidad, por otras de mayor diámetro.
Además, se iniciaron gestiones ante Ferroexpreso para renovar las alcantarillas del paso a nivel ferroviario, un punto crítico para el escurrimiento. "Son alcantarillas muy chicas y, lamentablemente, toda el agua que cae en precipitaciones abundantes en cortos períodos de tiempo no llega a desaguar por ese primer tapón hidráulico que son las vías", sostuvo la jefa comunal.
La Municipalidad trabaja con el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de La Pampa para evaluar la factibilidad de esa obra, y articula con el Ministerio de Obras Públicas y la Administración Provincial del Agua (APA). Para García, el acuerdo interprovincial aporta previsibilidad. "Sin dudas es importante porque también es una preocupación en general", concluyó.