Siete aviones, cuatro países y cazas de combate: qué encontraron cuando revisaron cada aeronave
Siete aviones, cuatro países y cazas de combate en el aire: las inspecciones recorrieron cabinas, bodegas y equipajes uno por uno. Lo que dejó la revisión de cada aeronave es lo que cambia la historia.
Una seguidilla de amenazas de bomba contra vuelos comerciales puso en vilo a aeropuertos de media Europa este martes. Al menos siete aviones de distintas aerolíneas se vieron involucrados en Polonia, España, Italia y Bulgaria, según consignó el diario The Guardian.
El saldo: aeronaves desviadas, pistas cerradas por horas y hasta cazas de combate desplegados para escoltar a un pasajero. Ninguna de las alertas terminó con explosivos reales y no hubo heridos.
Polonia: el aterrizaje que encendió la alarma
El primer episodio fuerte se registró en territorio polaco. Un Boeing 737 MAX de LOT Polish Airlines que venía de Londres-Heathrow con rumbo a Varsovia-Chopin recibió una amenaza y debió cambiar de destino sobre la marcha: terminó bajando en el aeropuerto de Varsovia-Modlin.
La alerta se comunicó a las 9.54 y el avión tocó pista siete minutos más tarde, a las 10.01, con 181 personas a bordo. El aeropuerto de Modlin quedó cerrado de forma temporal mientras los equipos de seguridad revisaban la nave.
La aerolínea confirmó después que no se hallaron explosivos. Los pasajeros fueron trasladados en autobús hacia el aeropuerto Chopin una vez completados los controles fronterizos, y las autoridades anunciaron la vuelta a la normalidad de las operaciones.
Un segundo vuelo, de Scandinavian Airlines (SAS) y proveniente de Copenhague, aterrizó en Chopin y también fue inspeccionado por una amenaza similar. Una de las pistas se cerró por un rato, aunque el avión llegó sin sobresaltos. "La gente desembarcó, el avión aterrizó con normalidad; no fue un aterrizaje de emergencia", afirmó a la prensa la vocera de SAS, Alexandra Lindgren Kaokju.
España e Italia: correos, inspecciones y escolta militar
En España, un Ryanair que cubría la ruta Manchester-Murcia recibió una amenaza de bomba y aterrizó en el aeropuerto murciano. Tras revisar la aeronave y controlar a pasajeros y tripulación, las autoridades descartaron la presencia de explosivos. El vuelo llevaba a 121 personas, contando a la tripulación, según informó en X Francisco Lucas, delegado del gobierno español en Murcia.
Italia vivió su propio capítulo con dos vuelos de Ryanair que venían de Lisboa y Dublín con destino al aeropuerto de Fiumicino, en Roma. Las alertas llegaron por correo electrónico y forzaron inspecciones de seguridad. El avión que salió de Dublín fue escoltado por la Fuerza Aérea italiana hasta que aterrizó. En ambos casos, los especialistas policiales revisaron a pasajeros, tripulantes y equipajes sin encontrar explosivos.
Bulgaria: la versión que cambió
En el aeropuerto de Sofía, unidades antiterroristas revisaron un avión tras recibir amenazas. El Ministerio de Transporte búlgaro precisó que las alertas alcanzaron a dos vuelos que provenían de Bérgamo (Italia) y Dublín (Irlanda), y no de Israel, como se había difundido en un primer momento.
El secretario general en funciones del Ministerio del Interior, Lyubomir Nikolov, explicó que las amenazas empezaron a llegar desde distintas instituciones hacia las aerolíneas. "Lo desagradable es que ya han empezado a incluir a algunas de las aerolíneas, lo que significa que hay que cambiar el rumbo del avión y tomar las medidas oportunas", señaló.
Nikolov sostuvo que las autoridades búlgaras siguieron los protocolos establecidos y que no había información sobre intenciones terroristas específicas ni ataques planificados. Además, recordó que en incidentes parecidos anteriores las direcciones IP desde donde se enviaron las amenazas fueron rastreadas hasta otros países europeos.
El antecedente inmediato: cazas húngaros en el aire
Estos episodios se suman a otra alerta registrada el lunes en Hungría. Un avión de Wizz Air que cubría la ruta Londres-Sofía tuvo que desviarse a Budapest por una amenaza de bomba. El hecho activó una alerta ALPHA de la policía aérea de la OTAN y provocó el despliegue de cazas Gripen húngaros, que acompañaron a la nave hasta el aeropuerto internacional Liszt Ferenc.
La cadena de incidentes llega después de que, el mes pasado, un vuelo de Tel Aviv a Viena realizara un aterrizaje de emergencia también por una amenaza de bomba.