Las docentes de los jardines maternales habilitados de Santa Rosa llevaron al Concejo una inquietud que toca de cerca a las familias con chicos de hasta tres años: hay espacios que atienden a la misma edad sin la aprobación de Educación. Qué dicen sobre quién queda a cargo de los más chicos.
Un grupo de representantes de jardines maternales de Santa Rosa llevó sus inquietudes al Concejo Deliberante. Las docentes expusieron ante la Comisión Administrativa una situación que consideran preocupante: existen espacios que funcionan como jardines maternales pero no cuentan con la habilitación del Ministerio de Educación.
Las trabajadoras del sector buscan que se establezcan reglas parejas para todos los lugares que atienden a la primera infancia. La inquietud no pasa solo por la competencia entre instituciones, sino por las condiciones en las que se atiende a los más chicos.
Qué dicen las docentes
Hebe Frank, del Jardín Maternal Trampolín, explicó los motivos de la presentación: "En principio queremos medidas claras o reglas claras e igualitarias para todos los espacios que acompañamos las primeras infancias".
Y agregó: "Quienes vinimos hoy somos las representantes de los jardines maternales que están habilitados, que están incorporados al Ministerio de Educación y nos preocupa lo que sucede con las infancias en los demás espacios que tienen habilitación municipal o no, pero que reciben la misma franja etaria que recibimos nosotros".
Según detalló la docente, los jardines maternales habilitados atienden a chicos de entre 45 días y tres años. El problema es que los espacios que cuestionan reciben a la misma edad sin contar con la aprobación del Ministerio de Educación.
Un lugar para cuidar, no para guardar
Para Frank, la discusión de fondo excede la cuestión formal: "Lo importante es ver qué sucede dentro, con quiénes están, al cuidado de quién. Entender que un espacio que recibe infancias no es un lugar para guardar nada".
La representante de Trampolín también precisó cuántos establecimientos cumplen con los requisitos en la provincia. En Santa Rosa son siete los jardines maternales habilitados, mientras que en General Pico la cifra llega a dos.
La formación, otro punto en debate
Además de las condiciones edilicias y del personal capacitado, las docentes pusieron el foco en quién está a cargo de cada espacio. "No cualquiera puede abrir un jardín maternal. Nosotros tenemos que tener un título docente que habilite la posibilidad y eso no está sucediendo en muchos de los espacios a los que hacemos referencia", cerró Frank.
La presentación en la Comisión Administrativa incluyó también el tema laboral del sector, aunque las representantes remarcaron que la principal preocupación es el cuidado de las infancias.