Siguió el rastro de sus yeguas robadas y se topó con una escena que lo dejó helado
¿Qué pasó con las yeguas robadas en Vista Alegre Sur? El dueño siguió las huellas y encontró una escena que nadie imaginaba. Los detalles del hallazgo y el reclamo por la demora policial.
Lo que comenzó como una noche tranquila en una chacra de Vista Alegre Sur terminó en una escena dantesca. Martín Lucero recuperó a una de sus yeguas con vida, pero halló a la otra, preñada, degollada y faenada en el patio de una vivienda de Centenario.
El caso estalló la noche del viernes, cuando un conocido le avisó a Lucero que había visto dos animales similares a los suyos en las inmediaciones de su propiedad, ubicada en Calle 9 y María Cichero.
Al llegar, el damnificado comprobó que los desconocidos habían cortado el alambrado trasero y las sogas que sujetaban a las yeguas. Sin dudarlo, junto a un amigo, comenzó a seguir las huellas de los animales.
¿Hacia dónde se dirigían las yeguas?
Según la denuncia radicada en la Comisaría 52, los rastros conducían desde la Calle 9 hacia la Ruta 7, y de allí hasta Centenario, precisamente hasta una vivienda en calle Manquiao, entre Cuba y Comodoro Rivadavia.
“Salen hasta la Ruta 7, de ahí suben hasta Centenario, hasta la avenida Cavalli. Seguimos el rastro hasta un domicilio y encontramos las huellas en la vereda”, relató Lucero.
Cuando se acercaron al inmueble y anunciaron su presencia, escucharon el relincho de uno de los animales. “Golpeamos las manos y en eso escuchamos que una de las yeguas relinchaba. Cuando pedimos que largaran las yeguas porque eran mías, cerca de las 21, había tres hombres y una mujer adentro del domicilio”, aseguró.
Los sospechosos huyeron por la parte trasera, saltando los paredones de las propiedades vecinas. El damnificado no pudo ver sus rostros ni le exhibieron armas.
El macabro hallazgo en el patio
Minutos después, una mujer se presentó como hija del dueño de la casa y dijo que su padre desconocía que los animales estuvieran allí. Con la Policía ya presente, Lucero ingresó al patio.
“Entramos con la Policía, logramos rescatar la baya con vida y la overa estaba recién carneada. La habían degollado y le habían dado un hachazo en la frente”, expresó.
El animal, una yegua overa lobuna de cuatro años, estaba con el vientre abierto y las vísceras esparcidas. Además, le habían colocado un trapo en el hocico, presumiblemente para que no relinchara. En el lugar, los investigadores hallaron un hacha, dos pozos, una pala y un guante con sangre.
Demoras en el allanamiento
Pasado el mediodía del sábado, Lucero seguía apostado frente a la vivienda. Reclamó que hasta las 12:30 no se había realizado el allanamiento ni se había retirado el cuerpo del animal.
“Seguimos acá afuera de la casa. La consigna la estamos haciendo nosotros, la Policía no hizo nada y la fiscal no dispuso la orden de allanamiento”, reclamó.
El denunciante también señaló que en la intersección de Calle 9 y Ruta 7 hay una cámara de seguridad urbana que podría haber captado el paso de las yeguas con sus captores. La causa sigue bajo investigación y las imágenes junto con los elementos secuestrados serán claves para identificar a los responsables.