Siguió las huellas 10 kilómetros y terminó en un domicilio: lo que encontró adentro lo complicó todo
El rastro de una zorra parecía no llevar a ningún lado, hasta que los policías llegaron a una casa del paraje Kilómetro 5 y el productor reconoció lo que colgaba de un árbol.
Un productor de la zona rural de Añatuya denunció que desconocidos faenaron uno de sus animales y la investigación policial dio un giro inesperado: los efectivos siguieron durante 10 kilómetros las huellas de una zorra y llegaron hasta una vivienda donde hallaron parte de los restos.
El damnificado, Ariel Ramón Vargas, de 52 años, se presentó ante la Policía y contó que durante la mañana descubrió que le habían faenado un toro de raza Brangus, de pelaje colorado y unos 360 kilos de peso. El animal estaba valuado en aproximadamente 3 millones de pesos.
Qué encontraron en el campo
Cuando los efectivos inspeccionaron el lugar del hecho, se toparon con el cuero, las vísceras y las patas del animal. Junto a esos restos apareció un cuchillo con cabo de madera.
Pero el dato que orientó la pesquisa fueron unas marcas en el suelo: correspondían a las ruedas de una zorra. Los policías decidieron seguirlas y recorrieron a pie unos 10 kilómetros.
El rastro llegó hasta un domicilio
El camino terminó en una vivienda ubicada en el paraje Kilómetro 5. Allí los uniformados entrevistaron a un hombre de 36 años, identificado como Javier Francisco Sequeira.
En ese lugar, el productor reconoció como propios restos del animal que estaban dentro de una bolsa colgada de un árbol. Según el informe policial, Sequeira manifestó de manera espontánea que había faenado el toro durante la noche y que después lo trasladó en una zorra hasta su casa.
El reporte policial agrega que el hombre habría señalado que vendió parte de la carne en el barrio Colonia San Francisco, puntualmente en domicilios pertenecientes a dos hermanos de apellido Suárez.
El acuerdo y la intervención de la Justicia
Durante el procedimiento, el damnificado y el hombre señalado alcanzaron un acuerdo: Sequeira se comprometió a hacerse cargo del valor correspondiente al animal faenado.
La situación fue consultada con el fiscal de turno del Ministerio Público Fiscal de Añatuya, Dr. Ezequiel Bustamante, quien dispuso el secuestro de los restos del vacuno y del cuchillo.
Además, el hombre fue trasladado hasta la Comisaría 41, dependiente de la Departamental 13. Allí se formalizó el acuerdo mediante un acta, se confeccionó el acta de identificación y compromiso y se recibió la denuncia correspondiente.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Sección Robos y Hurtos de la Comisaría 41, que continúan con las actuaciones del caso.