Silbidos en La Bombonera: el gol anulado que condenó a Boca a otro empate que lo aleja de los playoffs
La Bombonera silbó a su propio equipo tras un nuevo tropiezo. Un gol anulado por el VAR en una jugada polémica cambió todo y dejó al descubierto la profunda crisis que atraviesa Boca.
La frustración volvió a apoderarse de La Bombonera tras un nuevo empate de Boca Juniors, esta vez 1-1 frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, en un partido correspondiente a la octava fecha del Torneo Apertura. El equipo dirigido por Claudio Úbeda no pudo superar a un rival ordenado y se retiró del campo bajo los silbidos de su propia gente, que coreó “Movete Boca, movete” durante los 90 minutos.
Con este resultado, Boca Juniors suma su tercer empate consecutivo como local, tras los 0-0 ante Platense y Racing. La situación es preocupante, ya que el Xeneize se encuentra momentáneamente fuera de los ocho primeros puestos que dan acceso a los playoffs del Apertura 2026, sin encontrar un rumbo futbolístico claro desde el inicio del certamen.
La ilusión truncada por el VAR
El partido tuvo un punto de inflexión clave que pudo cambiar la historia. En una jugada que parecía calcada a la del primer gol, Lautaro Blanco envió un centro preciso y Adam Bareiro conectó un cabezazo magistral dentro del área chica para poner lo que sería el 2-1 parcial.
El festejo del delantero paraguayo fue desbordante, colgándose del alambrado y desatando la locura entre los fanáticos xeneizes. Sin embargo, la alegría duró poco. Desde la cabina del VAR llamaron al árbitro principal, Pablo Dóvalo, para revisar la jugada.
Al analizar las imágenes, se detectó un fuera de juego por escasos centímetros de Miguel Merentiel, quien estaba en la línea de visión del arquero, lo que determinó la anulación del tanto. Este gol anulado terminó siendo un duro golpe para las aspiraciones de Boca de llevarse los tres puntos.
El rendimiento del equipo nuevamente fue calificado como flojo, profundizando la crisis de juego y resultados. La falta de ideas en ataque y la fragilidad en algunos momentos del partido dejaron al descubierto los problemas que atraviesa el plantel de Úbeda, quien ve cómo la paciencia de la hinchada y la dirigencia comienza a agotarse.
La reacción en las redes sociales no se hizo esperar, con una lluvia de memes y críticas hacia el equipo y el cuerpo técnico. La imagen de Bareiro celebrando un gol que finalmente no existió quedó como el símbolo perfecto de una tarde de ilusión frustrada y de un presente gris para el club de la Ribera.