Silencio obligado: el profesor del IUPA denunciado no podrá acercarse a sus acusadores ni hablar de ellos
El profesor de violín del IUPA, Marco Fattorello, no podrá acercarse a sus denunciantes ni hablar de ellos en redes, tras ser acusado de hostigamiento. ¿Qué más le prohibió la Justicia?
El docente de violín del IUPA, Marco Fattorello, quedó bajo la lupa de la Justicia de Roca: no podrá acercarse a los cuatro denunciantes ni mencionarlos en redes sociales. La medida, dictada el jueves, busca frenar una ola de hostigamiento que habría comenzado tras sus publicaciones.
La jueza de Garantías María Gadano impuso restricciones por cuatro meses, hasta el 20 de diciembre, mientras avanza la investigación penal preliminar. Todavía no hay cargos formales contra el profesor, pero las cautelares ya están en vigor.
¿Qué le prohibieron exactamente?
Fattorello deberá mantenerse a 30 metros de distancia de una docente, un trabajador no docente y dos estudiantes del Instituto Universitario Patagónico de las Artes. Tampoco podrá contactarlos por ningún medio, ni siquiera de forma indirecta.
Además, le prohibieron realizar publicaciones, videos o menciones que los involucren, ya sea directa o indirectamente. La orden alcanza incluso si se cruza con ellos en espacios del instituto: en ese caso, el docente deberá retirarse y mantener la distancia.
En la audiencia estuvieron la fiscal Jessica González, los querellantes Martín Palumbo y Milton Díaz Villegas, y el defensor oficial Miguel Salomón. Tanto la fiscalía como la querella pidieron las medidas, que finalmente fueron concedidas.
El origen: publicaciones que expusieron datos personales
La investigación apunta a publicaciones que Fattorello hizo en Instagram, Facebook y YouTube durante el conflicto interno del IUPA. Según la acusación, allí habrían aparecido fotos, teléfonos y otros datos de los denunciantes, quienes después empezaron a recibir intimidaciones de terceros.
Una de las denunciantes, docente de la institución, habría visto expuestos su número personal y su lugar de trabajo. Tras eso, comenzaron los mensajes amenazantes. El trabajador no docente, por su parte, denunció amenazas de agresión e incluso referencias a un posible ataque contra su casa. Las dos estudiantes también habrían sido blanco de publicaciones durante el conflicto.
¿Por qué empezó todo?
La disputa se originó después de las elecciones de marzo para formar el primer Consejo Superior del IUPA. Sectores estudiantiles, docentes y no docentes denunciaron irregularidades, lo que derivó en impugnaciones, asambleas, protestas y permanencias en la institución.
El enfrentamiento escaló durante meses, con derivaciones judiciales, gremiales e institucionales. Las redes se convirtieron en otro campo de batalla, y Fattorello participó activamente con publicaciones sobre las protestas y las personas involucradas.
El defensor Salomón se opuso a las restricciones, argumentando que las publicaciones no constituyen delito y que las medidas afectan el derecho al trabajo y la libertad de expresión. Fattorello, por su parte, negó haber agredido a alguien y aseguró que solo buscaba visibilizar el conflicto del IUPA.
Mientras tanto, la causa sigue su curso y las cautelares rigen como medida preventiva. Hasta el jueves, no se habían formulado cargos contra el docente.