Silencio y abuso: el maestro particular que atacó a una alumna de 12 años recibió su castigo
Un docente fue condenado a 12 años de prisión por abusar de una alumna de 12 años durante clases particulares. ¿Cómo logró la Justicia destapar el horror?
El Superior Tribunal de Justicia de Formosa, actuando como Tribunal de Casación, selló la suerte de un docente que aprovechó su rol para cometer un delito aberrante. La pena: 12 años de prisión efectiva para Félix Oscar Cancino, encontrado culpable de abusar sexualmente de una niña que acudía a su casa en busca de apoyo escolar.
Los hechos ocurrieron en la localidad de Villa General Güemes, donde el condenado daba clases particulares. Según la investigación, los abusos se repitieron durante octubre de 2022 y hasta el 11 de noviembre de ese año, cuando la víctima radicó la denuncia.
El calvario oculto tras las clases
La víctima tenía apenas 12 años cuando comenzó el infierno, que se extendió hasta sus 13 años (los cumplió el 23 de octubre). Entre las 16 y 17 horas, cuando la menor llegaba para recibir clases, Cancino la conducía al comedor o a la habitación de su vivienda.
Allí, según quedó probado, la sometía a besos en la boca, le quitaba la ropa, le tocaba los pechos y la zona vaginal. La violencia escaló hasta obligarla a practicarle sexo oral, siempre bajo la amenaza implícita de su posición de autoridad. La resistencia física y verbal de la niña no fue suficiente para detenerlo.
Una condena que confirma el horror
La máxima instancia judicial de la provincia ratificó el fallo de la Cámara Primera en lo Criminal, que llevó adelante el juicio oral. La sentencia no solo incluye los 12 años de prisión, sino también la inhabilitación absoluta por el mismo período y el pago de costas.
El tribunal evaluó el nivel de instrucción del condenado, la confianza depositada por la familia de la víctima y la violencia psicológica ejercida. Además, se destacó que Cancino carecía de antecedentes penales, lo que no evitó la severidad de la pena.
La preeminencia como herramienta del abuso
Uno de los puntos centrales del fallo fue la posición de preeminencia del docente sobre su alumna. El tribunal señaló que esta situación es un hecho innegable, especialmente cuando la víctima tenía dificultades de lectura, algo que el propio imputado reconoció. Cancino se aprovechaba de esa vulnerabilidad para perpetrar los abusos bajo la excusa de que la niña leía mal o no había terminado su tarea.
El fallo también destacó que los abusos fueron progresivos: comenzaron con tocamientos y besos, luego avanzaron a manoseos y succiones, hasta llegar a la práctica de sexo oral en reiteradas oportunidades. En ningún momento se concretó una penetración total, pero el daño ya estaba hecho.
La Cámara juzgadora, a través de la inmediación, verificó que la niña siempre expresó con veracidad y afectación los hechos. Profesionales en psicología y psiquiatría intervinieron para desentrañar la completa descripción de lo sucedido. "Hemos de darle, entonces, el valor legal de tal decisión, pues nada sustituye la captación directa de los testimonios en juicio", sostiene el fallo de Casación 6759, firmado por los jueces Marcos Bruno Quinteros, Ariel Gustavo Coll, Guillermo Horacio Alucín y la jueza Claudia María Fernández.