Simoca se llenó de sulkys y miles de personas: el dato de la primera noche que explica todo
El festival que moviliza a miles en Simoca dejó una decisión que cambió el bolsillo de las familias y de los vendedores: qué pasó con la entrada y por qué los emprendedores terminaron beneficiados.
El gobernador Osvaldo Jaldo, junto a su esposa Ana María Grillo, participó de la 54.ª edición del Festival Nacional del Sulky, que se realizó el viernes 16 y el sábado 17 de octubre en el Club Unión Simoca. Dos jornadas de música popular, desfiles y tradición que congregaron a vecinos y visitantes de toda la provincia.
Para el mandatario, las fiestas populares son mucho más que espectáculo. “Esto es lo que tiene Tucumán: la revalorización de nuestras tradiciones y nuestra cultura en diferentes lugares de la provincia, desde el municipio más importante hasta la comuna más pequeña”, expresó.
Y agregó: “El Gobierno provincial acompaña las fiestas provinciales, nacionales y patronales porque sabe que las comunidades las esperan durante todo el año”.
Un festival que también mueve la caja de Simoca
Jaldo puso el acento en lo que el festival representa para la economía del departamento y de las localidades cercanas. “Una multitud acompañó la fiesta tanto el viernes como el sábado. Esto tuvo que ver no solo con el espectáculo y el esparcimiento, sino también con la dinamización de la economía de Simoca y de los pueblos vecinos”, sostuvo.
En esa línea, valoró el esfuerzo de quienes venden y producen en la zona: “Permitió fortalecer a los emprendedores que aman a su ciudad y que se prepararon durante mucho tiempo para vender los productos que elaboraron con esfuerzo, sacrificio y sus propias manos”.
De la celebración participaron la senadora nacional Sandra Mendoza; las diputadas nacionales Gladys Medina y Elia Fernández de Mansilla; el ministro de Interior, Darío Monteros; el intendente de Simoca, Elvio Salazar; el legislador Marcelo Herrera; el exfutbolista Luis Miguel “Pulga” Rodríguez; los directores de Cultura y Turismo municipales, Andrés Lazarte y Mario Ardiles; el secretario de Gobierno simoqueño, Daniel Paz; además de intendentes, comisionados comunales y concejales.
La tradición como bandera simoqueña
El legislador y exintendente de Simoca, Marcelo Herrera, fue uno de los que tomó la palabra para destacar el trabajo sostenido en el tiempo. “Después de 12 años al frente del municipio, primero durante nuestra gestión y ahora durante la del intendente Elvio Salazar, logramos que nuestras tradiciones, nuestra cultura y nuestra identidad resurgieran”, afirmó.
“Lo que vivimos durante estas dos jornadas fue un sueño para todos los simoqueños que amamos esta tierra, cuna de tradición y folklore y Capital Nacional del Sulky”, manifestó.
Herrera también subrayó el movimiento comercial que generó el encuentro para vendedores ambulantes, artesanos y emprendedores. Según indicó, en la primera jornada más de 50.000 personas pasaron por el festival y los trabajadores pudieron ofrecer sus productos sin pagar por el espacio de venta.
El jefe municipal explicó que la decisión de mantener el acceso gratuito se coordinó con el Gobierno provincial, el vicegobernador Miguel Acevedo y el ministro del Interior, Darío Monteros, con el objetivo de facilitar la participación de las familias y sostener la actividad cultural y económica de Simoca.
“Si una familia simoqueña o tucumana iba con cinco o diez integrantes, no podía afrontar el costo de las entradas. Por eso, esta decisión permitió que todos pudieran disfrutar de los artistas nacionales y de nuestra cultura”, afirmó.
El sulky, símbolo que atraviesa generaciones
La grilla artística combinó exponentes reconocidos de la música popular y el folklore con artistas tucumanos y simoqueños. A eso se sumaron el desfile de sulkys y agrupaciones gauchas, las academias de danzas folclóricas y otras expresiones culturales que forman parte de la identidad local.
El sulky tuvo un lugar central por su vínculo histórico con la vida rural, el trabajo y la movilidad de las familias del interior tucumano. Durante generaciones, ese medio de transporte acompañó las actividades cotidianas de la población y se convirtió en uno de los símbolos más representativos de Simoca.
Con más de cinco décadas de trayectoria, el Festival Nacional del Sulky volvió a reunir a la comunidad alrededor de la música, las costumbres y las tradiciones populares. Esta 54.ª edición consolidó a Simoca como referente de la cultura tucumana y ofreció un punto de encuentro para las familias, los artistas y los trabajadores de la economía local.