Simulacro en Comodoro Py: el operativo de emergencia que puso a prueba a la Justicia con un escenario de pesadilla
Un escenario de pesadilla se desplegó en los tribunales de Retiro. Te contamos todos los detalles del megaoperativo que simuló una catástrofe aérea y puso a prueba la coordinación de todas las fuerzas en un tiempo récord.
La tranquilidad habitual de los tribunales de Retiro se quebró de forma abrupta. Un megaoperativo de emergencia convirtió el estacionamiento de Comodoro Py en el centro de una escena que parecía sacada de una película de catástrofe. La hipótesis que activó todas las alarmas fue la caída de un helicóptero con un saldo de 10 muertos y 20 heridos.
Este ejercicio, impulsado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, tenía un objetivo claro: poner a prueba el Plan Director de Emergencias de la Ciudad y la capacidad de coordinación entre fuerzas federales, locales y organismos judiciales ante un evento de gran magnitud.
35 minutos de cronómetro implacable
Todo comenzó con una alerta al Sistema de Emergencias. A partir de ese momento, el tiempo se volvió el enemigo principal. El cronómetro no se detuvo y el despliegue fue total. Desde la llegada del primer móvil hasta la evacuación de la última víctima, transcurrieron apenas 35 minutos.
En la acción participaron los Bomberos de la Ciudad y de la Policía Federal, encargados de las tareas de rescate y extracción. Las “víctimas” fueron representadas por cadetes del Instituto Superior de Seguridad Pública, quienes diaron realismo al simulacro.
El SAME implementó un sistema de clasificación de heridos mediante pulseras con código QR. Esta tecnología permitió un seguimiento en tiempo real de la derivación de los pacientes a hospitales públicos, tanto por vía terrestre como aérea.
Por su parte, Defensa Civil montó una carpa especial. Allí, la Policía Científica y el Cuerpo Médico Forense realizaron la identificación preliminar de los “fallecidos” antes de su traslado simbólico a la Morgue Judicial.
Un protocolo que no deja nada al azar
Una vez completada la evacuación inicial, el operativo continuó con un nivel de detalle sorprendente. La División K9 de Bomberos realizó una barrida por los distintos pisos del edificio judicial. El objetivo era descartar la presencia de más víctimas atrapadas o cualquier tipo de amenaza explosiva.
Un eslabón crítico en la gestión de una crisis real es la contención familiar. Para ello, se activó el Centro Cultural Carlos Gardel como espacio de asistencia integral. En ese lugar se simuló brindar información oficial y apoyo psicológico a los “familiares” de las víctimas, completando un protocolo que busca abarcar todos los aspectos humanos de una tragedia.
Las lecciones de las tragedias que marcaron al país
Esta iniciativa no surge de la nada. Se enmarca en la Acordada 36/2007 de la Corte Suprema, una normativa que nació como respuesta directa a la tragedia de República Cromañón. Su propósito es crear una red institucional sólida y coordinada para actuar ante hechos trágicos de gran escala.
Este mismo protocolo ya fue puesto a prueba en la vida real, durante la gestión de la tragedia ferroviaria de Once, demostrando su utilidad en situaciones de extrema gravedad.
Desde 2024, el máximo tribunal lleva adelante un proceso de actualización de estos mecanismos. Fuentes judiciales explicaron que el objetivo final es “optimizar la infraestructura operativa del Cuerpo Médico Forense y mejorar la coordinación interjurisdiccional” para estar preparados ante cualquier eventualidad.
El simulacro en Comodoro Py dejó en claro que, cuando se trata de salvar vidas y manejar el caos, cada segundo cuenta y la preparación conjunta es la única herramienta efectiva.