Simulacros sorpresa en los diques de San Juan: así entrena la Dirección Náutica para el verano
¿Están preparados los guardavidas para lo peor? La Dirección Náutica ejecuta simulacros sorpresa en los diques para afinar su respuesta.
Mientras el frío aleja a los visitantes de los diques, la Dirección Náutica de San Juan aprovecha la calma para poner a prueba a sus equipos de rescate. Simulacros sorpresivos se activan en distintos embalses para medir la respuesta ante emergencias reales.
La iniciativa, dependiente de la Secretaría de Deportes, convierte la temporada baja en un laboratorio de entrenamiento intensivo para guardavidas y personal asistencial. El objetivo: afinar protocolos y corregir fallas antes de que llegue la multitud.
¿Cómo se desarrollan los simulacros?
Sin previo aviso, las autoridades lanzan alertas de rescate que recrean situaciones de alto riesgo en el agua. Los equipos deben actuar bajo presión, como si fuera un accidente real, mientras los evaluadores observan cada movimiento.
La evaluación se centra en cuatro aspectos críticos: los tiempos de respuesta desde la alarma hasta la llegada a la víctima, la coordinación entre tierra y agua, el estado del equipamiento y la correcta aplicación de los protocolos de rescate y evacuación.
¿Qué se busca corregir?
Estas maniobras no solo miden, también corrigen. Detectar demoras o fallas de comunicación permite ajustar los procedimientos antes de la temporada estival, cuando miles de personas llegan a diques como Ullum, Punta Negra o Cuesta del Viento.
Con este esquema, San Juan consolida un modelo de seguridad náutica proactivo, donde la capacitación constante es la principal herramienta para proteger vidas y garantizar un uso seguro de los acuíferos locales.