Sin abogado y con audiencia con el juez: el trámite gratuito para adoptar que pocos conocen
Hacen fila para anotarse, pero la espera no es lo que todos creen. El requisito que exigen en Catamarca y el cambio que pocos se animan a aceptar.
La adopción suele asociarse con trámites eternos y una espera que se hace larga. Pero desde el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos de Catamarca (RUA) aclaran que el camino tiene varias etapas y que anotarse no implica que automáticamente se asigne un niño o niña a esa familia.
Valeria de la Colina, coordinadora del RUA, explicó en una entrevista radial cómo funciona el sistema en la provincia, qué pasos hay que seguir para anotarse y qué cambios se notan hoy entre quienes se postulan.
Qué significa realmente adoptar
“Adoptar es el último paso”, señaló la funcionaria. Antes de llegar a esa instancia, tiene que existir un chico declarado en estado de adoptabilidad y, en paralelo, adultos que hayan completado el proceso de inscripción y evaluación.
En las entrevistas y durante toda la evaluación, el equipo busca entender por qué una persona quiere adoptar y qué expectativas tiene sobre ese vínculo. “El requisito es desear adoptar”, afirmó De la Colina, aunque aclaró que ese deseo tiene que ser definitivo y estar acompañado por una idea real de lo que implica el proceso.
Los primeros pasos para anotarse
El RUA funciona en Maipú 354, entre Prado y Rojas, en la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca. Los interesados pueden acercarse al organismo o al juzgado con competencia en familia que corresponda según su domicilio.
El trámite es personal, gratuito y no requiere abogado. Una vez aprobada la inscripción, la persona queda habilitada en todo el país.
El proceso incluye una audiencia con el juez y la intervención de los equipos técnicos. De la Colina explicó que la inscripción puede demorar, como máximo, unos ocho meses, aunque el tiempo depende de cómo se desarrollen las distintas etapas.
Pero ese plazo no hay que confundirlo con el tiempo que puede pasar hasta una eventual vinculación. “Una vez inscrito, ¿cuánto tiempo tengo que esperar?”, es una de las preguntas más frecuentes. La respuesta, según la coordinadora, depende de las características de cada proceso y de si hay chicos en condiciones de ser adoptados.
Más postulantes que chicos esperando
Uno de los datos que más llaman la atención es que hoy en Catamarca hay más personas inscriptas o en proceso de anotarse que niños, niñas o adolescentes declarados en estado de adoptabilidad.
Además, la inscripción no queda limitada a la provincia. Catamarca integra una red nacional de registros, así que una persona anotada puede ser considerada para vincularse con un chico de otra jurisdicción. De la Colina mencionó que hay coordinadores en todo el país y que el sistema permite trabajar de forma articulada entre provincias.
El cambio en las edades que aceptan los postulantes
Otro punto que destacó la coordinadora es que cambió el perfil de los aspirantes. Durante mucho tiempo, la demanda se concentró en bebés y niños muy chicos. Ahora, hay postulantes que aceptan chicos de hasta ocho años y también adolescentes.
“Es un gran progreso y un gran trabajo entre postulantes y registros”, sostuvo sobre esta ampliación, que permite que chicos más grandes tengan más chances de encontrar una familia.
De la Colina pidió evitar una confusión común: que un chico esté en situación de vulnerabilidad no significa automáticamente que esté en condiciones de ser adoptado. El derecho a vivir con su familia de origen debe preservarse y el Estado tiene que intervenir para garantizarlo. Recién cuando se cumplen las condiciones legales puede avanzar la alternativa adoptiva.