Sin funcionarios con poder de decisión y una tabla: el gesto del Gobierno que calentó a los docentes
Un cargo ingresante de $1.458.000 contra una canasta familiar que llega a $1.950.000: la brecha que el gremio docente puso sobre la mesa tras una paritaria sin oferta. Qué reclamó Basiglio y qué puede pasar el 9 de noviembre.
La paritaria convocada por el Gobierno de Santa Cruz terminó sin oferta para la administración central, salud y educación. Para el gremio docente, la reunión no estuvo a la altura de lo que se esperaba y el malestar quedó plasmado en la voz de su secretario general.
Gustavo Basiglio, titular de AMET, cuestionó que el Ejecutivo se haya presentado sin ningún funcionario con capacidad de decisión. "Solo trajeron una tabla para decir que nos dieron 409% desde 2024, por lo que entendemos que la reunión podría haber sido un mail", disparó el dirigente en diálogo con TiempoSur.
Un empate que no alcanza
Basiglio también marcó diferencias con la lectura económica que hace la Provincia. Según los números que maneja el gremio, el IPC Patagonia 2026 fue de 27,30% contra un aumento docente de 27,87%. "Es prácticamente un empate técnico, pero desde octubre perdimos 3,3% contra la inflación patagónica", repasó.
Y agregó: "Si es un empate no se paga la luz que subió 387%, el gas que subió 1.391% y el combustible que subió 417% en la gestión Milei".
El dirigente apuntó contra los argumentos oficiales para no otorgar aumentos. "No pueden dar aumento porque cayó la coparticipación -1,7% y porque dicen que la oposición les trabó la Ley de Emergencia Económica y la operatoria de títulos en pesos. Si necesitan endeudarse para pagar sueldos, la provincia está quebrada y no es culpa del docente", sostuvo.
La brecha que no se cierra
De acuerdo al acta paritaria, el cargo ingresante ronda los $1.458.000 de bolsillo. La canasta familiar real en Santa Cruz, según datos de UNPA-UACO, CGT y UNPSJB, se ubica entre $1.800.000 y $1.950.000. La lectura del gremio técnico es que faltan alrededor de $400.000 para equiparar el cargo testigo con una canasta básica familiar.
Pese al malestar, Basiglio mantuvo la apuesta al diálogo: "Si bien uno sale fastidioso porque espera otra respuesta del gobierno provincial, confiamos en la capacidad que tenemos los gremios para negociar y confiamos en que llegaremos a fin de año con un acuerdo que mejore la situación de nuestros compañeros. El gobierno debe entender que la necesidad de una recomposición salarial es urgente".
La próxima cita y la amenaza de fondo
El próximo encuentro quedó fijado para el lunes 9 de noviembre. "Vamos a acudir con las mejores expectativas, siempre hemos sido un gremio que apostó al diálogo, hemos logrado algunos avances en materia laboral, pero nuestra postura es clara: ningún compañero debe estar por debajo de la canasta patagónica", afirmó el secretario general.
Y cerró con una advertencia: "Si el 9 de noviembre no hay una proyección concreta, como dijimos en el acta, los compañeros van a estar fastidiados y esta conducción va a llevar el mandato de asamblea de profundizar las medidas de fuerza. Esperamos que esta situación empiece a revertirse".