Sin ley de derribo, la frontera salteña es "una autopista aérea para el narcotráfico"
¿Qué pasa en la frontera salteña cuando no hay ley de derribo? Zigarán lo comparó con una autopista aérea y reveló un dato que preocupa: los vuelos que se detectaban antes y los que ahora no se ven. El proyecto que impulsa junto a una diputada nacional, en detalle.
El debate por la llamada "Ley de Derribo" volvió al centro de la escena en Salta. El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, junto a la diputada nacional Eliana Bruno, impulsa un proyecto para autorizar la interceptación y eventual neutralización de aeronaves irregulares, en un contexto de creciente preocupación por los vuelos clandestinos vinculados al narcotráfico.
En diálogo con Efecto Dominó por Radio LUP 94.7, Zigarán recordó que el gobernador Gustavo Sáenz ya había planteado el tema en una reunión de gobernadores en Tucumán. "Hace dos meses en Tucumán hubo una reunión de gobernadores y el gobernador Gustavo Sáenz volvió a plantear el tema de tener una ley de derribo, que es un mensaje hacia el narcotráfico. Somos de los pocos países latinoamericanos que no tenemos una ley de derribo y acá, en la frontera, en Santa Victoria y Salvador Mazza, cada vez pasan más avionetas", afirmó.
El funcionario sostuvo que la iniciativa busca enviar una señal clara a las organizaciones dedicadas al narcotráfico. Actualmente Argentina cuenta con reglas de protección aeroespacial que permiten el uso de la fuerza como último recurso contra aeronaves hostiles en determinadas circunstancias, pero Zigarán insiste en la necesidad de una ley aprobada por el Congreso que regule específicamente los vuelos clandestinos.
El antecedente del Escudo Norte
Zigarán recordó el funcionamiento del Operativo Escudo Norte y aseguró que, cuando había radares operativos en General Mosconi, se detectaba una importante cantidad de vuelos irregulares. "Cuando funcionaba Escudo Norte había radares en Mosconi y se detectaban aproximadamente cinco vuelos por día. Imaginate los que no se detectaban, porque esta gente viene volando a la altura de los árboles y por lo tanto es difícil rastrearlos", explicó.
También estimó que esas aeronaves podrían transportar entre 300 y 500 kilos por vuelo. Se trata de una apreciación expresada por el funcionario durante la entrevista, no de una cifra oficial verificada.
Cómo funcionaría el procedimiento
Según detalló Zigarán, el mecanismo contempla varias instancias antes de llegar a una eventual neutralización. "Se pone un avión de combate al lado, que puede ser un viejo Pucará, un Pampa o un Tucano. Tiene que ser turbohélice porque un jet, como los F-16, pasaría de largo; la avioneta vuela a una velocidad reducida. Una vez que lo interceptás, se trata de establecer una comunicación radiofónica", describió.
Luego agregó: "Si se niegan, se empiezan a hacer señas, se va poniendo el avión interceptor al lado, bate las alas, muestra el armamento y, si aun así ante las señas para que baje no lo hace, se pide autorización para derribarlo".
Críticas a los planes Roca y Güemes
El interventor de Aguas Blancas también cuestionó las políticas de seguridad implementadas en los últimos años en la frontera. "El Plan Roca nunca funcionó. Esa fue una promesa del ministro Petri en ese momento y nunca se activó. No sé si por renuencia de los propios militares o por qué tipo de divergencia nunca entró en vigencia", afirmó.
Además apuntó contra el Plan Güemes, al considerar que perdió efectividad: "Una cosa era con Bullrich y otra cosa el Plan Güemes sin Bullrich. Yo digo que ya pasó a ser un holograma. Directamente la narcofrontera se corrió hacia Tucumán".
Estas últimas afirmaciones corresponden a la evaluación política y de seguridad realizada por Zigarán; no constituyen por sí mismas una medición oficial de la efectividad de esos operativos.