Sin mayoría automática, el oficialismo perdería 11 bancas en Santa Fe
La nueva ley electoral santafesina cambia las reglas de juego: sube el piso para entrar a la Cámara y elimina la mayoría automática. ¿Qué pasará con el mapa de poder en 2027?
La nueva ley electoral de Santa Fe elimina la mayoría automática y sube al 4% del padrón el piso para acceder a bancas, un cambio que, con los votos de 2023 como referencia, le costaría al oficialismo 11 escaños en la Cámara de Diputados y repartiría el poder entre más fuerzas.
La provincia ya cuenta con un nuevo Código Electoral y de Partidos Políticos, sancionado por unanimidad en el Senado tras la media sanción de Diputados. La norma unifica la legislación electoral y redefine los umbrales que las agrupaciones deberán superar tanto para competir en las generales como para quedarse con bancas en la Legislatura.
Qué cambia con los nuevos pisos
El código establece dos exigencias diferenciadas. Para pasar las Paso y llegar a la elección general, los partidos necesitarán al menos el 1% del padrón en la categoría correspondiente (provincial, departamental o municipal). Ese piso se reduce respecto del 1,5% vigente hasta ahora, lo que facilita el ingreso de fuerzas minoritarias a la contienda.
El impacto mayor, sin embargo, llega con el aumento del umbral para acceder a bancas en Diputados: del 3% al 4% del padrón electoral provincial. Ese nuevo requisito, sumado a la eliminación de la mayoría automática dispuesta por la reforma constitucional de 2025, redefine por completo la distribución de poder en la Cámara baja.
Cómo quedó la Cámara en 2023
En las elecciones de 2023, el sistema vigente otorgó 28 bancas a la lista más votada, Unidos para Cambiar Santa Fe, y repartió las 22 restantes entre las fuerzas que superaron el piso mínimo. La composición final fue: Unidos para Cambiar Santa Fe 28, Juntos Avancemos (PJ) 10, Unite por la Libertad y la Dignidad (Granata) 7, Frente Amplio por la Soberanía (Del Drade) 3 y Viva la Libertad 2. Igualdad y Participación, con unos 70.000 votos, quedó afuera por no alcanzar el mínimo.
La proyección con el nuevo sistema
Tomando como base el padrón de 2023, de aproximadamente 2,8 millones de electores, el 4% equivale a unos 112.000 votos. En esa elección, Unidos para Cambiar Santa Fe fue la fuerza más votada con 570.411 sufragios (33,05% de los votos válidos y 20,27% del padrón), seguida por Juntos Avancemos con 481.016 (27,87% y 17,10%), Unite por la Libertad y la Dignidad con 343.813 (19,92% y 12,22%), el Frente Amplio por la Soberanía con 131.770 (7,62% y 4,66%), Viva la Libertad con 129.002 (7,43% y 4,55%) e Igualdad y Participación con 69.199 (4% y 2,49%).
Si se aplica el sistema D'Hondt con el piso del 4% del padrón, la distribución aproximada sería: Unidos para Cambiar Santa Fe pasaría de 28 a 17 bancas; el peronismo, de 10 a 14; el espacio de Amalia Granata, de 7 a 10; el FAS, de 3 a 4; y Viva la Libertad, de 2 a 4. Igualdad y Participación, con el 2,49% del padrón, quedaría otra vez afuera.
Qué pasa con las bancas del oficialismo
La principal redistribución se explica por la caída de la mayoría automática. El oficialismo perdería 11 bancas, que pasarían a la oposición: Juntos Avancemos sumaría 4, Unite 3, Viva la Libertad 2, el FAS 1, y una banca quedaría en disputa.
El nuevo esquema de pisos electorales implica un cambio sustancial en las reglas de competencia. La baja del piso para las Paso del 1,5% al 1% abre la puerta a más partidos en la general, pero el aumento del umbral para bancas del 3% al 4% podría reducir la pluralidad en la Cámara en los próximos comicios.
La gran incógnita es cómo se adaptarán las fuerzas a estos requisitos. Partidos como Igualdad y Participación, que en 2023 rozaron el umbral, necesitarán duplicar su caudal para alcanzar el 4% en 2027. La eliminación de la mayoría automática, en tanto, anticipa un recinto más fragmentado y sin mayorías automáticas, con un poder mucho más ajustado al resultado de cada fuerza.