Sin ofertas: el plan de Milei para privatizar Intercargo naufragó
El Gobierno de Milei intentó privatizar Intercargo, pero la licitación quedó desierta. ¿Qué pasó con las empresas que mostraron interés? Los detalles de un fracaso anunciado.
Ninguna empresa presentó una oferta formal para quedarse con Intercargo, la firma estatal que maneja los servicios de rampa en los aeropuertos argentinos. El Ministerio de Economía declaró desierta la licitación, un duro revés para el plan privatizador del Gobierno.
La Resolución 1148/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, confirmó que el proceso para vender el 100% del paquete accionario de Intercargo no recibió ninguna propuesta. El precio base era de 45 millones de dólares.
Ya a fines de junio, cuando se realizó la apertura de sobres, se había anticipado el fracaso: no hubo ofertas de inversores nacionales ni internacionales. La Comisión Evaluadora de Ofertas “ad hoc” recomendó entonces dar por concluido el procedimiento sin éxito.
¿Qué pasó con las empresas interesadas?
Según la plataforma Contrat.Ar, cinco compañías habían manifestado interés en la compra. Sin embargo, ninguna presentó la documentación requerida ni acreditó las condiciones económicas y técnicas exigidas para quedarse con la empresa.
El intento de privatización estaba amparado en la Ley Bases, que declaró a Intercargo como una de las empresas “sujetas a privatización”. Esa norma facultó al Ministerio de Economía a tomar las medidas necesarias para concretar la venta de acciones.
El esquema propuesto preveía mantener a Intercargo como unidad operativa, con continuidad de contratos y licencias en los aeropuertos donde presta servicio. Pero la falta de ofertas lo impidió.
¿Y ahora qué?
Tras declarar desierta la licitación, el Gobierno nacional deberá evaluar los próximos pasos. Por ahora, Intercargo seguirá en manos del Estado. No obstante, el marco legal vigente (decretos 695/2024 y 198/2025) autoriza a Economía a seguir buscando mecanismos para transformar o vender la empresa en el futuro.
En lo que va de la gestión de Javier Milei, se autorizó la operación de varias empresas privadas que ofrecen servicios de rampa, tras la desregulación del sector. Pero la privatización de Intercargo, al menos por ahora, quedó en el camino.